Las horas más bajas del ex-príncipe Andrés: investigado y sin apoyos
El hermano de Carlos III ha pasado 11 horas bajo custodia policial y ha sido puesto en libertad, pero no total, porque continúan las investigaciones.
El ex príncipe Andrés, ex duque de York y segundo hijo de la fallecida reina Isabel II, ha sido puesto en libertad este jueves tras permanecer alrededor de 11 horas bajo custodia policial.
La detención se produjo en el marco de una investigación relacionada con su vínculo con el delincuente sexual, Jeffrey Epstein, y el presunto envío de información confidencial durante su etapa como enviado comercial del Reino Unido.
Tras prestar declaración y declararse inocente de todos los cargos, las autoridades decidieron dejarlo en libertad aunque no total, ya que continuarán las investigaciones. Durante el interrogatorio, según medios británicos, la policía le tomó muestras de ADN, huellas y le requisó dispositivos electrónicos para analizarlos como parte del proceso judicial.
La situación actual del ex-príncipe Andrés
Su situación legal sigue siendo incierta, ya que el caso continúa abierto y podría derivar en nuevas acciones judiciales dependiendo de los resultados de la investigación.
El ex-príncipe Andrés ha perdido gran parte de su apoyo institucional y público en los últimos años, incluyendo sus títulos oficiales y privilegios reales. La única que le apoyaba era su madre, la reina Isabel. Ella evitó que se sentara en el banquillo costeando parte del acuerdo al que llegó con Virginia Giuffre, pero su apoyo se esfumó con su muerte. Y desde entonces, Andrés se convirtió en el apestado de la familia. Hasta los príncipes de Gales se han mostrado contrarios a su conducta abiertamente.
Tras su detención, el primero en quitarle el apoyo ha sido su hermano, el rey Carlos III. Ayer envió un comunicado diciendo que “la ley debe seguir su curso” y avisando que no se inmiscuirá en el proceso judicial. Anteriormente, el monarca permitió que Andrés permaneciera en propiedades familiares como el complejo de Balmoral, aunque no en el castillo principal.
Su familia, su principal apoyo emocional
Con respecto a sus hijas, la princesa Beatriz y la princesa Eugenia, siguen siendo sus principales apoyos emocionales. Según fuentes de la familia ambas se encuentran “muy afectadas” por su arresto y preocupadas por su situación.
Algunas informaciones señalan que han mantenido un perfil bajo desde el arresto y que su ubicación no se ha hecho pública por motivos de privacidad y seguridad.
Por otra parte, la situación de Sarah Ferguson, ex-esposa del príncipe Andrés, es aún más incierta. Su paradero actual es desconocido públicamente y no ha sido vista desde septiembre de 2025.
Incluso hay quienes afirman que Sarah, quien desde su separación del ex príncipe en 1992 siempre vivió con él y sus hijas, algo que no se entendía, podría estar en los Emiratos Árabes. Algo que coincidiría con quienes opinan que ha intentado distanciarse públicamente de la controversia y reorganizar su vida lejos del foco mediático.
La caída en picado del ex-príncipe Andrés
En los últimos años, el príncipe Andrés ha sufrido una caída sin precedentes dentro de la monarquía británica, con la pérdida de títulos oficiales y funciones reales, como la exclusión de actos públicos oficiales y la pérdida de residencias oficiales a la retirada de todos sus títulos.
El presente de Andrés es incierto. La puesta en libertad no significa el fin de sus problemas legales, sino el inicio de una nueva fase de investigación. Su reputación pública sigue profundamente dañada y su futuro -tanto legal como personal- es incierto. Actualmente, su círculo de apoyo es reducido, centrado principalmente en sus hijas y con un respaldo institucional limitado de la familia real.
