Versace ficha a Pieter Mulier para abrir un nuevo capítulo en su historia
La casa italiana espera que el fichaje de Pieter Mulier aporte una voz creativa clara, poderosa y sostenible a largo plazo para la marca.
Versace ha anunciado el nombramiento de Pieter Mulier como su nuevo director creativo. Un movimiento que marca el inicio de un nuevo capítulo para la histórica casa italiana tras su adquisición por el Grupo Prada.
El diseñador belga asumirá oficialmente el cargo el próximo 1 de julio y reportará directamente a Lorenzo Bertelli, presidente ejecutivo de Versace y heredero del grupo, que compró la firma a Capri Holdings por 1.375 millones de dólares.
La llegada de Mulier se produce tras una etapa de inestabilidad creativa en Versace. Dario Vitale, su predecesor, ocupó el puesto apenas ocho meses. Fue quien sucedió a Donatella Versace, quien dirigió la casa desde 1997 tras el asesinato de su hermano Gianni.
Pieter Mulier llega a Versace tras dejar huella en Alaïa
En un contexto de descenso de ventas (los ingresos cayeron un 15 % en el ejercicio fiscal 2025), Prada confía en que Pieter Mulier sea la figura capaz de reafirmar la identidad de la marca sin reinventarla, reinterpretando su legado con coherencia y fuerza contemporánea.
Pieter Mulier llega a Versace tras una etapa muy celebrada en Alaïa. Allí fue nombrado director creativo en 2021, el primero desde el fallecimiento de Azzedine Alaïa. Logró revitalizar una firma de enorme peso cultural, pero con retos comerciales. Respetó la herencia y al mismo tiempo introdució una visión moderna.
Sus colecciones han sido aclamadas por la crítica y han generado éxitos comerciales virales, como las bailarinas de rejilla o el bolso Le Teckel, contribuyendo al sólido crecimiento del grupo Richemont, a quien pertenece Alaïa.
Raf Simons le descubrió en 2003
Formado en arquitectura en el Instituto Saint-Luc de Bruselas, Mulier fue descubierto por Raf Simons en 2003. Se convirtió en su colaborador más estrecho durante años. Trabajó junto a él en firmas como Jil Sander, Dior y Calvin Klein, donde llegó a ser director creativo global. Durante años acumuló una experiencia excepcional en grandes casas de moda y en estructuras complejas.
Según Lorenzo Bertelli, Mulier era el candidato ideal incluso antes de que se cerrara la compra de Versace. Prada considera que su perfil, caracterizado por la precisión técnica, la elegancia escultórica y una clara sensibilidad comercial, encaja con la estrategia del grupo de reforzar el valor creativo y cultural de la firma.
El fichaje de Mulier también deja vacante la dirección creativa de Alaïa, reavivando el efecto dominó habitual en la industria del lujo. Mientras tanto, su llegada a Versace se interpreta como una de las decisiones más relevantes del sector en los últimos años, con el objetivo de devolver a la casa italiana una voz creativa clara, poderosa y sostenible a largo plazo.
