soMos, el restaurante de Oporto donde probar la verdadera la cocina portuguesa
A medio camino entre el centro de la ciudad y la playa se encuentra soMos, el restaurante de cocina portuguesa del hotel Crowne Plaza de Oporto.
Cuando vamos de vacaciones a otra ciudad es obligatorio visitar el centro histórico y los lugares más turísticos. Además de hacer esto, personalmente me gusta también tener uno o dos días de vivir la ciudad y sentirme como un local. Pasear por sus calles sin rumbo fijo, entrar a las tiendas que me llamen la atención y comer en restaurantes alejados del turismo, donde disfrutar de la gastronomía local de verdad. Así lo he hecho en mi último viaje a Oporto, una ciudad que te enamora por sus vistas, pero también por el estómago.
soMos, el restaurante para conocer la gastronomía de Oporto y el producto local
En plena Avenida da Boavista, una de las arterias principales que cruzan la ciudad de Oporto se encuentra soMos. Es el restaurante del hotel cinco estrellas Crowne Plaza, y además de para los huéspedes, está abierto para todo el mundo. De hecho, cuenta con una entrada propia desde la calle.
Su cocina está inspirada en la riqueza de la gastronomía mediterránea, pero centrada en platos tradicionales de Oporto y la exquisitez del producto nacional. Así encontramos una amplia variedad de platos de pescado en los que el bacalao y el pulpo son los reyes, pero también carnes de primera calidad y embutidos típicos de la zona.
Por supuesto, también hay una amplia variedad de ensaladas y platos de verduras en los que manda la temporada. Y es que estas vienen del huerto urbano que tiene el restaurante.
Para una comida larga en la que conocer la cocina de soMos y la gastronomía de Oporto recomiendo empezar por dos bocados pequeños, pero que adelantan lo que vas a encontrar en la carta: las empanadas rellenas de carne y mayonesa de ajo negro, y las crepes de verduras y miso con mayonesa de Kimchi. Estos dos bocaditos son perfectos para un aperitivo. Son pequeños, pero tienen un sabor intenso y dejan un buen sabor de boca.
El pulpo y el bacalao son dos de sus especialidades
Para los entrantes si quieres algo fresco y ligero, la ensalada de burrata y tomates cherry es una excelente elección. Si quieres una opción más completa, la ensalada del chef está muy rica, con verduras mediterráneas, lechuga mixta, brócoli, espárragos y salmón ahumado.
Fuera de ensaladas, el carpaccio de pulpo es una delicia, se deshace en la boca, y se puede acompañar de un aceite o una emulsión de pimiento asado que potencia mucho su sabor y da un toque picante al plato.
En cuanto a principales, un plato de bacalao es obligado. Puedes elegir entre el clásico bacalao asado al lagareiro, que se acompaña de patata asada y huevo duro. O unos copos de bacalao, cubiertos por una costra de pan de maíz y puré de garbanzos a los que se añade encima un huevo a baja temperatura, un plato de bacalao que no había probado antes y que estaba delicioso.
Aunque si hablamos de platos de pescado, también recomiendo mucho el pulpo asado con boniato, puerro, tomate y aceitunas. Es una de las especialidades de soMos, no se parece a los platos de pulpo que tenemos en España y merece mucho la pena probarlo.
En soMos tienes que dejar hueco para el postre
Mientras que para los más carnívoros el solomillo de ternera al horno de carbón es un acierto 100%. Aunque si quieres apostar por algo más local, recomiendo el confit de ternera con vino de Oporto, puré de patata y brócoli.
A pesar de que con una carta así es difícil dejar hueco para el postre, inténtalo, porque la repostería de soMos es una locura. Puedes encontrar desde una ligera crème brûlée con azúcar violeta a un fondant de caramelo, crema de café y helado de vainilla que conquistará todos tus sentidos.
Para los más chocolateros, el brownie de chocolate no falla, además se acompaña de un sorbete de fresa y frutos rojos. Aunque también está muy rico el pastel de calabaza con yogur y crema de chocolate blanco.
Sin duda, soMos es un restaurante ideal para conocer la gastronomía de Oporto con un plus de calidad y originalidad, sin caer en las trampas turísticas.
