Zendaya viste de negro en Roma con un vestido prestado que ya había llevado Cate Blanchett
La actriz ha cambiado de registro en la última premiere de su película, pero muchos se preguntan si realmente no ha abandonado el bride style...
Zendaya continúa con la promoción de su última película, The Drama, junto a Robert Pattinson, y la última parada la ha hecho en Roma. Acostumbrados a verla de blanco en los últimos photocalls, su última elección ha sorprendido por varios motivos. En primer lugar por la elección del color, un vibrante y elegantísimo negro. Y por otro por la espectacularidad del look que ya le habíamos visto a otra actriz.
Muchos se preguntan sin, a pesar del negro, Zendaya sigue abogando por el bride style. Y la idea es que con sus estilismos esté haciendo referencia a las tradicionales referencias para novias. Esas de vestirse de blanco, de llevar algo “viejo” -su vestido reciclado de los Oscars-, algo prestado… y solo le quedaría algo azul.
El vestido negro de Zendaya en Roma
Sea como fuere, Zendaya lució ayer en Roma simplemente espectacular. Eligió para la ocasión un Armani Privé negro, con cuerpo de sirena, cadera estructurada y profundo escote frontal decorado con piedras al tono que Cate Blanchett había lucido hasta en dos ocasiones. La primera, en los Premios SAG de 2022 y la segunda, en la alfombra roja del Festival de Cine de Venezia el año pasado.
Puede que Zendaya escogiera el diseño por aquello del “algo prestado” y sin duda, acertó con la elección. Brilló sobre la alfombra roja romana también gracias a unos originales pendientes de diamantes en forma de abanico, casi trepadores. Los mismos que Cate Blanchett llevó en Venezia.
Unos estilismos de alfombra roja
Al igual que hiciera hace unos meses Margot Robbie durante la gira mundial de Cumbres Borrascosas, no hay duda de que Zendaya está elevando con sus looks la promoción de su última película. Los últimos estilismos con estilo bride quedan en el recuerdo de sus fans, igual que el original look con el que acudió a Roma por última vez. Concretamente para promocionar la película Challengers, para la que lució unos zapatos Loewe con tacón de pelota de tenis.
