Alexandra Jiménez: “La niña que fui no quedó atrás, está conmigo constantemente”
Alexandra Jiménez es una actriz de un talento que nadie cuestiona. La perfección de su vis cómica convive en armonía con una faceta dramática que muchos envidian. La vemos en 53 domingos, al lado de Javier Gutiérrez, Carmen Machi y Javier Cámara. Un póker de talento bajo la batuta de Cec Gay. Tres hermanos se reúnen para decidir el futuro de su padre anciano, pero el encuentro pronto se llena de reproches, pullas y viejos rencores…
The Luxonomist: 53 domingos. ¿Cuando te llega un proyecto con un casting redondo lo dejas todo por hacerle hueco?
Alexandra Jiménez: Hay muchos factores y muchos cambios constantes antes de que un proyecto coja el rumbo definitivo. Así que procuro ser cauta. Aunque por supuesto es emocionante y muy inspirador unirte a un buen reparto.
TL: Sin conocer el guion, te ofrecen trabajar al lado de Javier Cámara, Carmen Machi y Javier Gutiérrez. ¿Aceptas sin dudarlo?
AJ: Por supuesto. Si me llama Cesc acepto sin dudar porque todo lo que hace me parece extraordinario. Si además me invita a estar al lado de estos actores, pues doblemente feliz.
TL: Para un director es un regalo teneros delante de la cámara. ¿Solo hay que dejaros desplegar vuestros talentos y disfrutar?
AJ:Qué va. La orquesta hay que dirigirla igual. Encontrar el tono, la medida, la energía. Son muchas cosas.
TL: ¿Un director puede arruinar a un actor dándole demasiadas instrucciones?
AJ: No por darle demasiadas instrucciones. Un actor tiene que poder incorporarlas y seguir pareciendo genuino. Otra cosa es que te den pautas contradictorias o poco claras.
“Interpretar te abre la mente y te invita a ponerte en los zapatos de otro”
TL: Carolina es el hilo conductor y también el bálsamo ante la disputa. ¿Hay que tener una dosis de psicología y mano izquierda para manejar a los tres hermanos?
AJ: Bueno, el personaje de Carol no pretende ser conciliadora. Está ansiosa por verlesdiscutir. Le parece emocionante cualquier tipo de expresión entre hermanos. Ella no tiene familia, así que le resulta apasionante presenciar esta reunión sin pretender que lleguen a buen puerto. Ella está contenta por el puro placer de reunirles en casa, aunque sea para despellejarse. Es lo divertido del personaje.
TL: Conociendo el sentido del humor de los cuatro, ¿ha habido un momento de tal conexión y risas que imaginasteis que no saldría la escena?
AJ: Sí. Unos cuantos momentos. Recuerdo un momento en que Carmen bebía un vaso de agua en la cocina y tan solo observar cómo lo hacía, llena de ansiedad, nos daba mucha risa.
TL: Los hermanos siempre están ahí, las parejas y los amigos van y vienen. ¿Discutir con esos hermanos es sinónimo de salud fraternal?
AJ: Supongo que dependerá de qué hermanos, qué situación… no creo que siempre sea saludable. Pero damos por hecho la presencia de la familia sin agradecerlo y eso es lo que remarca mi personaje. Ella no tiene padres ni hermanos. Así que cuando habla al espectador le dice: “Realmente no saben la suerte que tienen”.
TL: ¿Nos hemos perdido a una gran bailarina? Apuntabas maneras…
AJ: No os habéis perdido nada.
TL: Si pudieras hacerlo, ¿qué le dirías a esa niña que se quedó atrás?
AJ: No se ha quedado atrás. Está conmigo constantemente. No le digo mucho. Más bien me lo dice ella a mí.
“Es emocionante y muy inspirador unirte a un buen reparto”
TL: Siempre digo que lo que sucede, conviene. ¿Se puede aplicar a lo que has vivido en la profesión?
AJ: Por supuesto. Las cosas van ocurriendo y vas viendo el dibujo recorrido. Es muy interesante. En el momento hay vivencias que no entiendes. Más adelante todo suele tomar sentido.
TL: ¿Qué hay de la actriz de Los Serrano en la consagrada de hoy?
AJ: Todo. Más lo aprendido.
TL: ¿Qué has encontrado en la interpretación que no lograste descubrir en otras actividades de la vida?
AJ: Interpretar te da puntos de vista muy diferentes a los tuyos, te obliga a colocarte en el lugar del personaje que interpretas en cada momento. Defender actitudes que no son ni se parecen probablemente a las que tú tomarías e, inevitablemente, a entender por qué cada persona se comporta como lo hace.
Siempre hay una razón para ser como somos. Este trabajo te da la oportunidad de plantearte esto cada vez que no entiendes a alguien. En definitiva, abre la mente y te invita a ponerte en los zapatos de otro.
TL: ¿La suerte es más definitoria que el talento?
AJ: No lo creo. Pienso que las dos cosas cuentan mucho y la una sin la otra no pueden hacer demasiado. Un golpe de suerte te puede dar una oportunidad, pero tienes que tener el talento para mantenerte ahí. Y teniendo talento, necesitas también un golpe de fortuna para poder demostrarlo.
TL: ¿A quién o qué no le dedicarías ni un minuto de tu vida?
AJ: Me parece feo dejarlo por escrito (risas)
TL: ¿Hay un pensamiento recurrente cada mañana?
AJ: ¿Qué día era hoy? (risas)
“Hay mucho en mí de la actriz de Los Serrano, además de todo lo aprendido”
TL: ¿Ese plato del que te saturarías con placer?
AJ: Tortilla de patata.
TL: ¿Ese olor inolvidable que te transporta a la infancia?
AJ: La casa de mis abuelos. Concretamente la cocina. Aún puedo olerlo.
TL: ¿Un sueño que se repite una y otra vez?
AJ: Descubro que mi casa tiene más habitaciones que no había visto antes.
TL: Tres palabras que definan el momento que está viviendo…
AJ: Tranquilo. Cotidiano. Reparador.
TL: Imagínate que te piden que escribas tu vida. ¿Cómo titularías el libro?
AJ: Creo que no sabría al terminarlo.
TL: Y si se llevara al cine, ¿quién dirigiría la película?
AJ: Voy a preguntar a Cesc Gay, a ver si cuela.
TL: ¿Qué es lo peor de la fama?
AJ: Que cuando metes la pata se nota más.
TL: ¿Qué no echaría de menos nunca en tu camerino?
AJ: El libro que me esté leyendo y café.
“La suerte te puede dar una oportunidad, pero tienes que tener talento para mantenerte”
TL: ¿Esa situación o persona que te ha dejado sin palabras?
AJ: El retrato de casada, de Maggie O’farrell me ha dejado sin palabras.
TL: ¿La cara y la cruz de ser tú?
AJ: Ser yo. Con mi cara y con mi cruz.
TL: ¿Algo que siempre dicen sobre ti y que no es cierto?
AJ: Me dicen Alejandra, con J. Y no solo no es cierto. No lo soporto.
TL: ¿Un miedo que no sepas controlar?
AJ: ¿Que me llamen Alejandra? (risas)
TL: Es pregunta que no te he hecho y te habría gustado responder…
AJ: Para la próxima si quieres pregúntame cómo celebro el final de un rodaje.
