Así es la colección de relojes de Vacheron Constantin que ensalza a las civilizaciones antiguas

La colección Métiers d'Art ha creado una nueva serie inspirada en obras maestras del Louvre.

Alicia Martín. 06/05/2026
(Foto: Vacheron Constantin)

El arte y la relojería se unen para dar vida a la nueva colección Métiers d’Art de Vacheron Constantin, en colaboración con el Louvre. Grandes obras que se encuentran en el museo parisino han servido para crear una serie de relojes únicos con los que ensalzar a las grandes civilizaciones antiguas.

Se trata de cuatro modelos, limitados a 15 unidades cada uno, que aprovechan el calibre de manufactura 2460 G4/2, que permite una libertad artística excepcional, ya que ofrece un amplio margen de expresión para los maestros artesanos.

(Foto: Vacheron Constantin)
(Foto: Vacheron Constantin)

Además, en el reverso incluye un homenaje al Louvre mediante un grabado del siglo XVIII. Representa la fachada este del museo y su columnata, inspirada en la obra de Louis Le Vau y Claude Perrault.

Esferas creadas de forma artesanal

No obstante, lo más destacado del diseño está en cada una de las esferas creadas por artesanos de la casa. Sobre una base de oro, se plasma la efigie de una obra que representa una de las cuatro civilizaciones: el Egipto faraónico, el Imperio asirio, la Antigua Grecia y la Roma imperial.

(Foto: Vacheron Constantin)
(Foto: Vacheron Constantin)

La efigie central está creada mediante glíptica, una técnica de tallado en piedra que consiste en grabar o esculpir el material en relieve, tradicionalmente utilizada en la elaboración de camafeos. La selección de las piedras, idénticas en naturaleza o procedencia a las utilizadas en las obras del Louvre, requirió una exhaustiva investigación.

Los apliques que acompañan a las cuatro figuras centrales, así como los frisos periféricos, ambos inspirados en piezas expuestas en el museo, también fueron objeto de un estudio minucioso con expertos del Louvre. Se ha respetado la ornamentación tradicional de las cuatro civilizaciones.

(Foto: Vacheron Constantin)
(Foto: Vacheron Constantin)

El homenaje de Vacheron Constantin al Egipto faraónico y al Imperio asirio

Así, el busto de Akenatón, conservado en el Museo del Louvre, se encuentra en el centro del reloj que homenajea Egipto. Una reproducción tallada en arenisca calcárea del Sinaí, en Egipto, la misma piedra utilizada para la obra original.

Esta figura aparece enmarcada por dos frisos. El friso exterior, en turquesa, está inspirado en el collar de Nakhti. Una joya compuesta de cuentas tubulares atribuida a este canciller egipcio de la XII Dinastía.

(Foto: Vacheron Constantin)
(Foto: Vacheron Constantin)

El friso interior está realizado en piedra champlevé. En ella los elementos se insertan en un motivo formado por finos hilos de oro grabados mezclado con diminutas teselas de nácar rojo, crisoprasa, opalina y sodalita.

Las figuras aladas con cabeza humana del Imperio Asirio también están presentes en una de las piezas. Se colocan en una esfera cuyo fondo esmaltado se mezcla con las finas varillas de ágata roja y dumortierita azul.

(Foto: Vacheron Constantin)
(Foto: Vacheron Constantin)

La Antigua Grecia y la Roma Imperial también tiene su reloj

Por su parte, la Antigua Grecia se representa a través de la majestuosa Palas de Velletri, que aparece en la esfera del reloj y elaborada en mármol de Paros, una isla griega en el norte del mar Egeo. Se trata de la misma piedra que se utilizó para la estatua original, famosa por su deslumbrante blancura y su composición de grandes cristales.

El centro de la esfera está decorado con una composición de marquetería de piedra inspirada en un ánfora griega de Milo, que data de finales del siglo V a. C. La original representa la batalla entre gigantes y dioses que luchan desde carros tirados por caballos. Estos mismos caballos aparecen en la marquetería central de esta pieza, realizada en ónix y mookaíta de color blanco cremoso y naranja.

(Foto: Vacheron Constantin)
(Foto: Vacheron Constantin)

Por último, la imponente escultura de mármol del dios Tíber es la representación elegida para homenajear a la Roma Imperial. El mármol utilizado para esta aplicación procede de Italia, al igual que la estatua original. Y frente a ella se encuentra una segunda aplicación realizada en micromosaico de piedra, inspirada en un mosaico de finales del siglo II d. C.

Su decoración floral se reproduce mediante miles de fragmentos de jaspe, crisocola y ópalo y las intersecciones entre las piedras, que sirven de juntas dentro de la composición, están acabados con pintura en miniatura en varios colores.

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