El Museo Cristóbal Balenciaga homenajea a Hubert de Givenchy
'The Givenchiaga Family' hace un repaso a la estrecha relación entre dos de los modistos más influyentes del siglo XX.
La afinidad estilística, su complicidad empresarial y la amistad personal que unió a Cristóbal Balenciaga y Hubert de Givenchy es el hilo argumental de The Givenchiaga Family. Es la nueva exposición que el Museo Cristóbal Balenciaga de Getaria (Gipuzkoa) acoge hasta el 22 de febrero. Una fecha que, además, marca el 100 aniversario del nacimiento del modisto francés.
The Givenchiaga Family, la nueva exposición de Givenchy y Balenciaga
El título de la muestra no es casual. La periodista británica Katharine Whitehorn utilizaba la expresión The Givenchiaga Family para destacar las conexiones que apreciaba entre las colecciones de ambos. De ahí que ahora se rescate para esta retrospectiva.
La muestra presenta 35 obras de ambos autores, en una cronología que abarca desde 1956 hasta 1972. Presenta una mayor representación de la obra invitada de Givenchy. Y es que, tal como señala su comisario Igor Uria, la intención “no es realizar una retrospectiva de Hubert de Givenchy, ni establecer una comparativa exhaustiva entre ambos, sino destacar vínculos y afinidades”.
Los dos grandes modistos se conocieron en Nueva York en 1953. A partir de entonces se estableció entre ambos una “relación singular basada en el respeto mutuo, la complicidad empresarial y una profunda amistad personal”.
Una estrecha amistad reflejada en sus diseños
Por ello, la muestra pretende reflejar la evolución de las líneas estilísticas en el modisto francés a lo largo del tiempo. Así como otros vínculos comunes con el diseñador de Getaria, como la innovación, la sobriedad y la elegancia que marcaron sus colecciones.
De hecho, una de las grandes joyas de esta exposición es el vestido de noche en gros de Nápoles amarillo con bordado en chenilla de varios colores. Se trata de un vestido que Balenciaga creó en 1960, y que posteriormente regaló a Givenchy.
Así, las obras de Cristóbal Balenciaga, 11 del total, que proceden de la colección del museo y de dos colecciones privadas de España e Italia, se han seleccionado con la intención de marcar las principales líneas de convergencia estilística entre ambos autores. Por su parte, las 24 obras de Givenchy proceden en su mayoría de los archivos de la marca en París. Con la adición de algunas significativas obras de la colección del Museo del Traje de Madrid.
