Sara Sálamo: “La lesión de Isco trajo dolor, silencios incómodos, dudas y miedo”

Amalia Enríquez. 16/01/2026
Foto: Miguel Zaragoza

Sara Sálamo quiso unir, en su documental En silencio, los dos mundos que conviven en su casa. Por un lado el cine de autor, que es su lenguaje natural. Y por otro, la pasión y el fervor del fútbol que ejemplariza el futbolista bético Isco Alarcón, su marido y compañero de vida.

“Si la película es distinta es porque el lugar desde el que está contada también lo es”. Y es que la actriz, ahora también productora y directora, enseña que los silencios cuentan cosas y el hecho de verbalizarlas, aunque no las soluciona, las vuelve menos pesadas y las ordena…

The Luxonomist: ¿Qué has encontrado en la dirección que no descubriste en otra faceta de la vida?

Sara Sálamo: Siento que como actriz habitas emociones; como directora tienes que sostenerlas, entenderlas y decidir qué merece quedarse y qué no. Es un lugar muy exigente, pero también muy gratificante. Al menos para mí. Ver cómo algo que nace en tu cabeza acaba convirtiéndose en algo tangible, que se puede compartir con otros, no tiene precio. Abrir diálogo a través de imágenes y sonidos… eso tiene algo de magia.

En este proyecto, además, dirigir documental frente a ficción me ha enseñado muchísimo. Te obliga a estar alerta, despierta todo el tiempo. Yo soy bastante exigente y controladora en mi día a día, y el documental te recuerda que la realidad no se deja domar. ¿Y si mi protagonista no se recuperaba? ¿Qué haces con lo inesperado? Tener que dar volantazos, reescribir sobre la marcha, buscar belleza y emoción casi sin tiempo ni medios… eso te exprime la cabeza y la creatividad. Y es increíble.

“Nombrar las cosas las vuelve menos pesadas”

isco alarcon
Fotograma del documental

TL: En silencio se aleja mucho del prototipo estándar de documental. ¿Buscabas en el sentido de intimidad marcar la diferencia?

Sara Sálamo: Sí. Podría haber hecho una película muy fácil: sentar a Isco, a compañeros, a familiares… y construir un relato de héroe, de resiliencia, de superación constante. Y seguramente habría funcionado. Pero no era lo que yo estaba viendo en casa.

En mi día a día había dolor, silencios muy incómodos, dudas, miedo. Había una escala de grises que casi nunca llega al espectador. Y sentí la necesidad de ser honesta con eso. No de engrandecerlo ni de edulcorarlo, sino de mirarlo de frente y compartirlo. Si la película es distinta es porque el lugar desde el que está contada también lo es.

TL: El largo, intenso, desequilibrante y difícil camino recorrido por Isco… ¿se hizo más llevadero al verbalizarlo todo?

Sara Sálamo: Creo que sí. Nombrar las cosas las vuelve menos pesadas. No las soluciona, pero las ordena. Poder decir “esto duele”, “esto da miedo”, “esto cansa”, ayuda a que no quede atrapado ahí dentro.

“Mi historia nace del fútbol pero es profundamente humanista”

TL: Es un documental de autor y así lo avalan las buenas críticas. ¿Imaginabas llegar a un público, no solo específicamente futbolero, sino más amplio?

SS: La verdad es que sí tenía una intuición muy clara: quería unir los dos mundos que conviven en mi casa. El cine de autor, que es mi lenguaje natural, y la pasión y el fervor del fútbol. Me apetecía acercar el cine independiente a un público masivo como el del deporte y, a la vez, invitar a los más cinéfilos a mirar una historia que, aunque nace del fútbol, es profundamente humanista.

Sabía que había prejuicios en ambos lados. Quien ama el cine de autor puede pensar que una película sobre fútbol le va a dar pereza. Y quien viene desde el deporte o desde el cariño a Isco puede sentir rechazo ante una propuesta más pausada, con planos largos y silencios.

Pero la realidad es que, cuando se supera lo más difícil (que la gente se siente a verla), la conexión ocurre. La acogida está siendo muy bonita. Las palabras que me llegan son generosas y sinceras, y me emocionan de verdad. No lo digo por decir. Me siento muy agradecida.

TL: El actor que dirige suele repetir. ¿La realizadora acabará succionando a la intérprete?

SS: No lo veo como una lucha. Son partes de mí que se alimentan entre sí. Actuar me hace mejor directora y dirigir me hace elegir mejor como actriz. No quiero renunciar a ninguna de las dos. Ya tengo varios nuevos proyectos en marcha. ¡Soy una entusiasta!

“Actuar me hace mejor directora y dirigir me hace elegir mejor como actriz”

sara salamo
Foto: Miguel Zaragoza

TL: Has mostrado el lado vulnerable y frágil de Isco, pero al mismo tiempo su resistencia, lucha y fortaleza de ánimo en los peores momentos. ¿Ha sido fácil que se abriera de esa forma o lo ha facilitado que fueras tú la receptora de las sensaciones?

SS: No fue fácil, pero fue honesto. Creo que ayudó que fuera yo quien estaba detrás de la cámara, no por confianza ciega, sino porque no había juicio. Solo escucha. Eso abre muchos espacios… También fueron tantas, tantas jornadas, que había ya una naturalidad en llevar la cámara, que hacía más fácil la espontaneidad.

TL: ¿Qué ha sido lo más difícil de rodar en este documental, plagado de silencios?

SS: Respetarlos. No tener prisa por llenarlos. Confiar en que el silencio también cuenta cosas, aunque incomode. Sin pensar en si esto se vende luego por más o por menos, sino aferrándome a mi idea inicial como guionista y sobre la manera en la que yo quería contar esta historia.

TL: Quienes han visto En silencio muestran su favoritismo por la escena en el coche en la que discutís. ¿Es la manera de demostrar que pueden convivir las luces y las sombras en una relación?

SS: Sí, y me parece muy revelador. Ahí no hay épica ni victimismo, hay una pareja real discutiendo. Creo que conecta porque todos reconocemos ese lugar donde conviven el amor y el desgaste, la ternura y el cansancio. Y sobre como ambos nos ponemos límites mutuamente.

“El silencio también cuenta cosas, aunque incomode”

TL: ¿Crees que esa gente que tanto te ha cuestionado va a descubrir el talento innato de Sara Sálamo?

SS: No pienso mucho en eso. El reconocimiento que me importa es poder seguir trabajando en contar las historias que me hierven por dentro.

TL: Con lo reivindicativa que tú eres, siempre desde el respeto, ¿cómo gestionas el mundo del insulto en el que, en parte, se mueve un deportista de élite?

SS: Entendiendo que no todo merece respuesta y recordando que detrás de cada grito hay alguien proyectando algo que no tiene que ver contigo. Hay varias secuencias de la película en las que hablo de esto… Siento que ponerlo también en imágenes puede ayudar a verlo desde otro prisma. Ponerles un espejo delante.

“Acompañar es muchas veces no hacer nada, pero no irte”

isco alarcon
Fotograma del documental

TL: ¿Cómo se apoya a quien quieres cuando se derrumba en silencio?

SS: Estando. Sin soluciones rápidas ni discursos. Siento que igual, acompañar es muchas veces no hacer nada, pero no irte… También intentar tener un termómetro cerca para saber cuándo hacer una caricia y cuándo ser exigente con la otra persona para que no decaiga y animarle a no tirar la toalla.

TL: ¿La mayor aventura ha sido compatibilizar familia, pareja y rodaje?

SS: Sin duda. Ha sido agotador y precioso a la vez. No hay manual para eso, solo intuición y mucho amor. Amor por él, por el cine y por el trabajo común.

TL: ¿La Sara que protege a su pareja tuvo conflicto con la directora que quería enseñar lo que pasaba?

SS: Sí, muchas veces. Y ese conflicto está en la película. No quise esconderlo porque también forma parte de la verdad… ¡Hay mucho material de este! (Me lo guardo para la trilogía, jajaja)

TL: Dime tres palabras que definan el momento actual que estás viviendo…

SS: Presente. Intenso. Gratificante.

TL: Esa pregunta que no te he hecho y te habría gustado responder…

SS: Puede que no falte ninguna pregunta. En silencio también va un poco de eso: de aceptar que, por mucho que te esfuerces, no siempre puedes cuando quieres, y aun así no rendirte.

Es una película pensada para todos los públicos y muy atravesada por mi mirada como madre. Me importaba el mensaje que les dejamos a los niños y niñas. Que caerse forma parte del camino y que seguir intentándolo, incluso sin certezas, también es una forma de valentía.

Relacionados

Últimas noticias

Subir arriba