Ilia Topuria se convierte en embajador de Richard Mille
Ilia Topuria se convierte en embajador de Richard Mille en una colaboración que supone un reconocimiento global a los deportes de combate.
El luchador hispano-georgiano Ilia Topuria, actual campeón mundial de peso pluma y ligero de la UFC, se acaba de incorporar a la familia de Richard Mille, convirtiéndose en el primer atleta de deportes de combate en formar parte de sus embajadores.
Con un impecable récord de 17 victorias invicto y el logro histórico de ser el primer doble campeón invicto de la UFC, Topuria representa una figura clave en la evolución del deporte a nivel global.
Ilia Topuria y Richard Mille poseen valores comunes
La alianza entre Ilia Topuria y Richard Mille se fundamenta en valores compartidos como la disciplina, la excelencia y la superación constante. Desde su infancia marcada por el desarraigo entre Alemania, Georgia y España, Topuria ha construido una mentalidad férrea basada en la autoexigencia diaria.
Formado en jiu-jitsu brasileño, el deportista combina control emocional y potencia, lo que le ha permitido acumular numerosos nocauts en el primer asalto y conquistar ambos títulos mundiales con autoridad.
Una mentalidad que encaja con la filosofía de Richard Mille, según dicen desde la marca, centrada en la innovación y la precisión extrema. Así, en las primeras fotos oficiales distribuidas por la casa suiza, Topuria luce el modelo RM 67-02 Automatic Extra-Flat.
Un reloj que se adapta al movimiento durante la actividad física
Se trata de un reloj ligero que la casa creó pensando en los atletas de élite y amantes del deporte. Un reloj que se adapta al movimiento y a la muñeca durante la actividad física. Pesa apenas 32 gramos, lo que le convierte en uno de los relojes automáticos más ligeros del mundo.
Dispone en su interior del calibre automático y esqueletizado CRMA7 de la casa, con una reserva de marcha de unas 50 horas. Está creado con oro blanco y materiales derivados de la aeronáutica y la Fórmula 1, como el carbono o el titanio. Todo para ofrecer una resistencia, estabilidad térmica y durabilidad extrema. Su precio, según modelo, esta entre los 300.000 y 400.000 euros.
Un nivel de exigencia técnica con el que Ilia Topuria se identifica: “Cuando me despierto por la mañana, me exijo a mí mismo. No hay negociación posible: si tengo que hacer algo, lo hago, cueste lo que cueste. Mi mentalidad y la persona que soy se construyen en cada gesto de cada día. En cada instante, compito conmigo mismo”.
Para el luchador, esta colaboración simboliza no solo un logro personal, sino también un impulso para el reconocimiento global de los deportes de combate.
