Richard Mille presenta su colección más ochentera y multicolor

La casa suiza renueva una colección con la que rinde homenaje a los años 80 sin perder el profundo respeto a la mejor tradición relojera.

Juan Cabal. 19/03/2026
(Foto: Richard Mille)

El guillochage o también llamado guilloché es una técnica decorativa que hoy en día está limitada a la alta relojería. Un proceso artesanal que nació en el siglo XVI y que consiste en grabar patrones geométricos extremadamente finos y repetitivos sobre una superficie.

En su origen se realizaba sobre la esfera del reloj, para facilitar la lectura de la hora en cualquier condición lumínica y evitar reflejos. En la actualidad, el guillochage también se utiliza para grabar componentes y cajas de los relojes.

Se necesitan muchas décadas de formación para que un artesano domine la técnica. Se elabora a mano con la ayuda de un torno con el que se cruzan y superponen líneas para crear un motivo gráfico.

(Foto: Richard Mille)
(Foto: Richard Mille)

Una serie limitada de Richard Mille repleta de detalles

Una técnica que los artesanos de Richard Mille dominan y que la marca ha incluido a modo casi de homenaje y de forma testimonial en una serie limitada de relojes, que de por sí destacan por otras muchas cualidades.

Se trata de los nuevos modelos RM 07-01 Coloured Ceramics. Unos relojes donde abundan los diamantes, los colores vivos, los matices y las formas geométricas.

La marca suiza, fundada en el año 2001​ por Dominique Guenat y Richard Mille, rinde homenaje con estos tres nuevos modelos a los años 80. Aquellos años que como marca de relojes no pudieron experimentar, pero que sí lo hicieron sus fundadores.

(Foto: Richard Mille)
(Foto: Richard Mille)

Materiales de alta dureza repletos de texturas

Como afirman desde la casa suiza, una década definida por la libertad estética, los contrastes audaces y una aproximación inédita a los materiales. Fiel a las dos series anteriores del Coloured Ceramics, Richard Mille ha limitado su producción a solo 50 unidades por modelo.

Unos relojes que “juegan con la yuxtaposición de colores vibrantes y texturas contrastadas, afirmando una identidad gráfica singular y disruptiva”, asegura Cécile Guenat, directora de Creación y Desarrollo.

La colección se presenta en tres tonalidades cerámicas: rosa blush, rosa lavanda y azul empolvado. La esfera han utilizado oro rojo tratado con PVD gris. Cada reloj posee detalles cerámicos, apliques de caucho cortados con láser, diamantes engastados y oro blanco. Materiales de alta dureza, muy complicados de trabajar y texturas donde además se ha integrado el citado guillochage.

(Foto: Richard Mille)
(Foto: Richard Mille)

Una fantasía exterior que cobra vida gracias al compás del calibre automático CRMA2 de la casa suiza. Una maquinaria esqueletizada y elaborada en titanio de grado 5. Un movimiento que ofrece una reserva de marcha de 50 horas, sostenida por un barrilete de rotación rápida.

Un homenaje a los años 80 que más allá de su dimensión estética aporta un profundo respeto a la tradición relojera. El precio es bajo petición. En el mercado de segunda mano muchos modelos superan ampliamente los 150.000 euros.

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