Boüret: “No hay nada más sostenible que un diseño atemporal, de calidad y heredable”
La firma gallega, con puntos de venta en España y China, defiende una moda artesana, sostenible y con un interesante discurso cultural.
El sector de la moda española está lleno de pequeñas firmas con mucho talento y proyección que nada tienen que envidiar a las grandes Maisons internacionales. Una de ellas es Boüret, una marca boutique especializada en diseños de novia e invitada que saltó a la fama por firmar uno de los diseños más elegantes que ha llevado la reina Letizia, pero que esconde mucho más.
La marca nació en 2010 en A Coruña con el objetivo de crear moda de calidad, atemporal y duradera, que pronto convenció dentro y fuera de nuestras fronteras. “Al principio hacíamos la ropa a medida pero enseguida las clientas nos pidieron más. Gracias a las redes sociales dimos rápido el salto a China y desde 2021 mantenemos allí 22 puntos de venta”, nos cuenta Vanessa Datorre, diseñadora y alma máter del proyecto.
Boüret y el diseño sostenible
Estos se suman a los 13 puntos de venta que tienen en nuestro país, en ciudades como Madrid, Vitoria, Cáceres o Gran Canaria. Para todos ellos trabajan sin stock, elaborando las prendas bajo pedido y desde cinco talleres de costura artesanales ubicados en Vilagarcía de Arousa y Lalín, ambas en Pontevedra.
En ellos, en siete días hábiles, tienen lista la prenda y la envían a cualquier parte del mundo. “Al principio no podíamos permitirnos tener stock y ahora vemos que no tiene sentido. Nuestro objetivo es que puedas llevar un vestido de 2013 hoy, con una calidad sublime, y que a su vez alguien pueda heredarlo. No hay nada más sostenible que eso”, nos comenta Datorre.
Así, Boüret trabaja sobre un muestrario o colección “base” llamada Icons, compuesta por unos 30 modelos que sus modistas pueden elaborar en más de 60 colores. A estos añade cada año una nueva colección de otros 25 diseños siempre inspirados en la elegancia atemporal y en distintos nombres propios de los que vende unos 300 unidades al año de forma online.
Un homenaje a la mujer
“Nuestras líneas siempre tienen un punto vintage. Las siluetas parten de los años 30 o 50… y siempre intento que cuenten una historia. La última colección, por ejemplo, está dedicada a Herminia Borrell. Fue una mujer de la alta burguesía gallega que destacó por ser una de las primeras mujeres divorciadas en España y la primera en tener carné de conducir”, explica.
Además de ella, la marca ha dedicado líneas a otras mujeres como la pintora gallega Maruja Mallo o la artista estadounidense, Georgia O’keeffe, entre otras. Incluso su propio nombre, Boüret, es un homenaje a la historia de la moda femenina, ya que mezcla los apellidos del diseñador Paul Poiret, que liberó a la mujer del corsé; y su mujer y musa, Denise Boulet.
Artesanía, cultura y moda española
Con todo, el vínculo de la marca con la moda, la mujer y la cultura es innegable. Sus trajes de novia se realizan con los míticos encajes de Camariñas y no descartan cerrar alguna otra colaboración con otras firmas ligadas a la artesanía como Sargadelos.
Igualmente, entre sus objetivos a corto plazo están aumentar el número de puntos de venta en nuestro país, con tiendas en Sevilla y Barcelona, y seguir trabajando para que la moda española se valore más en nuestro país.
Una lanza para la moda patria
En este sentido, valora la labor de la reina Letizia como “embajadora silenciosa del lujo español” y agradece enormemente que cuente con tres prendas suyas en su vestidor. La falda Raffica, que eligió para la Pascua Militar de 2024; la blusa Zenda que le vimos en el Desfile de las Fuerzas Armadas en 2023; y el reconocido vestido Luna Diamante que vistió en los Premios Princesa de Girona en 2022 y que dio voz a la marca en todo el mundo.
“Que la reina eligiera nuestro vestido fue una bomba de felicidad. Pero más allá de eso fue el orgullo de que lo hecho aquí puede resonar en todo el mundo. Los italianos, por ejemplo, no se ponen nada que no sea italiano. Y sin embargo parece que para los españoles lo hecho aquí es lo peor. Es difícil, pero esperemos que esto cambie”, concluye.

