Bvlgari se convierte en socio exclusivo de la Bienal de Arte de Venecia
La marca colabora con una obra monumental encargada a la artista canadiense-coreana Lotus L. Kang.
Bvlgari se ha convertido en socio exclusivo de la Biennale Arte 2026 de Venecia. Una alianza que se prolongará hasta 2030. “Reafirma la dedicación de la maison a la excelencia artística, donde la inspiración se une a la maestría”, según ha destacado Laura Burdese, subdirectora ejecutiva de Bvlgari.
El debut de la colaboración con la Bienal de Venecia se concreta en dos proyectos distintos pero complementarios. Por una parte, el Pabellón Bvlgari en los Giardini della Biennale, confiado a la artista canadiense Lotus L. Kang.
Por otra, la primera exposición promovida por la Fondazione Bvlgari en la Biblioteca Nazionale Marciana, con las artistas italianas Lara Favaretto y Monia Ben Hamouda.
La Bienal de Venecia atrae a más de 800.000 personas
En la primera, Kang explora el tiempo, la transformación y la inestabilidad de los materiales. A través de la escultura, la fotografía y las instalaciones, desarrolla una práctica que se nutre de materiales y formas inestables y cambiantes, cuestionando el proceso del “devenir”.
Mientras que Lara Favaretto y Monia Ben Hamouda, ‘dialogan’ con la Biblioteca Marciana a través de dos instalaciones que exploran el conocimiento, el lenguaje y la transformación constante del patrimonio cultural.
Además, la elección de la Bienal de Venecia para esta asociación no es casual. Es uno de los eventos culturales más influyentes del mundo. Atrae a más de 800.000 personas y reúne más de 80 pabellones nacionales, cientos de artistas y coleccionistas, convirtiéndose en un espacio perfecto para mostrar la conexión entre la marca y el arte.
Bvlgari ha ampliado sus iniciativas para conservar el patrimonio
De hecho, la joyería romana ha ampliado en los últimos tiempos sus iniciativas para apoyar la conservación del patrimonio histórico, incluyendo la restauración de la escalinata de la Plaza de España en Trinità dei Monti, los mosaicos de las Termas de Caracalla y los mármoles de la Colección Torlonia.
Esta tendencia se ha hecho extensible a grandes marcas de lujo, que apuestan por invertir en la protección y conservación del patrimonio artístico para aumentar su notoriedad y prestigio y el grupo LVMH es uno de los actores más activos en este ámbito.
Su apoyo a la restauración de Notre-Dame de París tras el incendio de 2019 marcó un punto de inflexión, pero no es un caso aislado. La recuperación de La Samaritaine o su implicación en proyectos de preservación en Venecia muestran una apuesta clara por el patrimonio europeo.
También, Cartier mantiene desde hace décadas un compromiso constante con la conservación de archivos, piezas históricas y artes decorativas, colaborando con museos internacionales y financiando restauraciones.
