Así es el edificio donde tienes que escuchar un concierto al menos una vez en la vida
Hace años que Georgia luce un edificio muy singular, todo un homenaje al futuro de una ciudad (Tbilisi) que apuesta por el cambio, una construcción que marca el camino a seguir.
Hace unos días el estudio de arquitectura Fuksas nos recordaba, en su cuenta de Instagram, su maravillosa aportación al entorno de la ciudad de Tbilisi, la capital de Georgia. Un complejo edificado que rompe las reglas de la armonía tradicional de las grandes ciudades europeas y al mismo tiempo hace crecer la sensación de futuro en estas mismas urbes. Porque la arquitectura desmenuza la esencia humana para convertirla en edificios… ¿y música?
Sí, el complejo se gesta con dos formas orgánicas escultóricas que señalan a dos puntos diferentes. Ambas contienen espacios para un teatro musical y una sala de exposiciones.
Se ubican, los dos edificios, en el parque Rhike. De él toman prestado el nombre y a él miran con vehemencia desde su altura, con unas singulares fachadas en formas circulares, ejecutadas con marcos metálicos.
El río Kurá une Europa y Asia
Su tonalidad metálica y reflectante y su exquisita forma orgánica convierten a esta actuación en un elemento discordante dentro del parque urbano. Y al mismo tiempo se convierten en parte del escenario, dominando el horizonte, e instalando una nueva forma de entender el disfrute popular. Árboles, caminos y senderos donde pasear o hacer deporte, y zonas de esparcimiento para los más jóvenes, conviven armoniosamente con la obra de Fuksas.
El parque se ubica al lado del río Kurá, un río que une Europa y Asia, y a 18 minutos caminando del Palacio Presidencial (como curiosidad no está mal). El estudio de arquitectura menciona a su obra, en su cuenta de Instagram, así: “ A lo largo de los años, el edificio se ha convertido en un elemento reconocible de la identidad contemporánea y el paisaje cultural de Tiflis, ampliamente publicado por la prensa internacional”.
Tbilisi alberga dos edificios muy especiales para disfrutar de la música
La sala de teatro, o sala musical, posee una capacidad para 566 personas. Se eleva sobre el nivel del suelo para que los usuarios del edificio puedan disfrutar de las vistas del parque, el río y el horizonte de la ciudad.
No hay mejor forma de disfrutar de la música urbana. La sala de exposiciones tiene un diseño más alargado y entradas a ambos lados, con una escalera tipo anfiteatro.
Los materiales estrella de la construcción son los de siempre. Por un lado el hormigón armado, que conforma la parte sólida y rotunda, dando volumen a los elementos de soporte, cimientos y estructuras ocultas. Por otro el acero, que contribuye a formar la envolvente y que permite las superficies curvas gracia a su versatilidad. Y en último lugar el vidrio, que protege de los agentes atmosféricos, contribuyendo al disfrute del interior y el exterior.
El estudio de arquitectura Fuksas crea espacios futuristas
La combinación de las tres materias es sinónimo de éxito. Los paneles de acero inoxidable exteriores reflectan la luz solar, brillando como solo ellos pueden hacer. Además, por noche tienen el mismo efecto por las luces artificiales, quedando como una presencia volumétrica espectacular. Es evidente que su principal atractivo es el futurista, su construcción, en el año 2016, es una rotunda apuesta por él.
Fuksas es un experto en generar sensaciones de este tipo y aquí se aprecia su bagaje. Por ejemplo, en la doble estructura metálica de las paredes curvas de la envolvente. Una interior robusta conformada por perfiles soldados, con formas romboides, y otra exterior, con perfiles atornillados, con formas triangulares. La fusión de ambas genera una sensación única, con juegos de luces y sombras dignos de disfrute.
Edificios que generan pensamiento crítico
Esta doble estructura se hace icónica en el centro de exposiciones ya que el diseño del centro permite que se pueda utilizar de múltiples formas. La estructura tubular del edificio facilita la versatilidad del espacio, donde se pueden hacer conciertos, exposiciones de gran formato, o talleres de todo tipo (se te ocurre alguno ¿eh?). Es arte que envuelve y quiere acompañar, al arte del futuro.
Presumen los arquitectos de una sensación de espacios abiertos al interior, con fluidez, pero con una acústica muy cuidada (la acústica suele ser un dolor de cabeza en este tipo de edificios). En total, más de 3.500 toneladas de acero se utilizaron en su estructura, que cubre más de 5.000 metros cuadrados de construcción, en un área de 10.000 metros cuadrados, casi nada.
La arquitectura se basa en reglas y normas, y, sobre todo, en la ruptura de estas normas y reglas. Una dicotomía al servicio de los usuarios que los profesionales deben utilizar con seriedad, pero con alegría.
Este tipo de edificios generan pensamiento crítico, expectativas y espacios únicos en los que disfrutar o aprender, como dice el clásico: “si no existieran, habría que inventarlos”.
