Skeyndor celebra 60 años de innovación y belleza personalizada
La firma de cosmética profesional nacida en Terrassa hace seis décadas sigue poniendo el foco en combinar la ciencia con el poder de la naturaleza.
Hay firmas que de forma constante y sin hacer ruido se han hecho un hueco por derecho propio en el universo beauty internacional. Son marcas que han revolucionado el mercado con productos innovadores y fórmulas únicas, que no solo han convencido a sus clientes, sino que décadas después de su nacimiento siguen demostrando su eficacia.
Una de ellas es Skeyndor, la primera marca española de cosmética profesional que hoy celebra su 60 años con un montón de hitos a sus espaldas y la firme convicción de que en la combinación de la ciencia con la fuerza de la naturaleza, está el verdadero futuro de la cosmética.
Skeyndor nació en 1966 con la inquietud y la necesidad, según su CEO, Jordi Morcillo, “de transformar la ciencia en belleza visible para la piel”. Hoy, seis décadas después, siguen investigando con la misma inquietud que entonces. “Desarrollamos una cosmética profesional más eficaz, más tecnológica, más sostenible y cada vez más personalizada. Porque creemos que el futuro de la belleza no está solo en parecer más joven, sino en vivir mejor la piel en cada etapa de la vida”, explica.
La ciencia crea belleza
Bajo el lema “Science Creates Beauty” la marca ha desarrollado durante su trayectoria más de 2.000 fórmulas y ha realizado más de 4.500 registros internacionales. Su universo cosmético está formado por 18 líneas profesionales que se utilizan en 25.000 centros de estética de 60 países de todo el mundo.
Todas responden a las distintas necesidades de la piel poniendo el foco en la longevidad celular, la lucha contra el fotoenvejecimiento y el impacto del exposoma en la salud de la piel.
Cosméticos especiales por el 60 aniversario de Skeyndor
Entre sus hitos está el lanzamiento de su línea Eternal que fue una de las primeras en incorporar en sus formulaciones células madre vegetales. Una colección de productos única a la que ahora Skeyndor suma un producto más en este año de su 60 aniversario.
La joya en cuestión es un elixir redensificante que se aplica en dos fases. Al igual que el resto de productos de la línea, combina la biotecnología con el poder de la naturaleza. Con ello actúa en las capas de la piel y luchar contra el envejecimiento.
El secreto de su fórmula está en el poder de las células madre del manzano suizo, plasma rico en factores celulares de la centella asiática y células madre liposomadas de las bayas de goji. “Un cóctel super potente que nutre y revitaliza las células madre epidérmicas ejerciendo un extraordinario efecto rejuvenecedor”.
Además, también por los 60 años, Skeyndor ha lanzado una edición limitada de su sérum hidratante más vendido. Se trata del Power Hyaluronic Booster Hidratante, con concentrado de ácido hialurónico de distintos pesos moleculares que potencia los beneficios de la crema hidratante e hidrata la piel de forma continuada y profunda durante más de 24 horas.
Ciencia, belleza y tecnología
Más allá de la cosmética, Skeyndor ha evolucionado hacia un modelo de belleza profesional altamente tecnológico. Entre sus desarrollos más destacados se encuentran el sistema inteligente de diagnóstico facial, Skin Smart Diagnosis; y el tratamiento cosmético con fototerapia LED, Skeyndor Dermaled Xpert. Además del sistema multritratamiento patentado llamado Megan “que combina la tecnología Tri Synergy Tech® con fórmulas inteligentes Hi-Tech Performing Cosmetics. Todo para lograr una regeneración celular extraordinaria desde las capas más profundas de la piel”, dicen desde la marca.
Por último, la marca también tiene compromiso social y medioambiental. Trabaja alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 y colabora activamente con entidades como la Fundación CRIS contra el cáncer. “Continuamos mirando al futuro con la misma vocación innovadora con la que comenzamos nuestra trayectoria. Queremos desarrollar una belleza profesional más científica, más consciente y más conectada con las necesidades reales de las personas”, concluye Morcillo.
