La caída de Tesla tras la irrupción de Elon Musk en el Gobierno de EEUU

En los últimos años, Tesla había sido sinónimo de innovación, liderando la revolución de los vehículos eléctricos con un crecimiento exponencial en ventas y valoración bursátil, algo que se frenado en las últimas semanas.

Abel Amón. 04/04/2025
(Foto: Gtres)

El declive reciente de Tesla en bolsa parece estar estrechamente ligado a la creciente influencia política de su CEO, Elon Musk, y su controvertida incursión en el gobierno estadounidense. Y se acentúa además por la caída generalizada de los mercados tras los anuncios de confiscatorios aranceles por parte del presidente Donald Trump.

Musk, alguna vez visto como un genio disruptivo, ha ido perdiendo apoyo entre inversionistas y consumidores debido a sus pronunciamientos políticos. Su alineamiento con sectores conservadores y su activismo en temas como la libertad de expresión (con la compra de Twitter/X) y su oposición a políticas progresistas. Su acercamiento al gobierno de EE.UU, ya sea como asesor informal o mediante contratos millonarios con agencias espaciales y de defensa, ha generado desconfianza en el mercado.

Tesla (Foto: Gtres)
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Tesla pierde confianza como marca

Las consecuencias para Tesla han sido gravemente considerables. Y es que la imagen de la compañía y su CEO, Elon Musk, han sufrido un declive significativo. Muchos compradores potenciales de vehículos eléctricos, especialmente aquellos con inclinaciones progresistas, están optando por competidores como Rivian o BYD. Todo por las controversias que rodean a Musk.

Además, la atención de Musk se ha desviado hacia proyectos políticos y SpaceX, en lugar de abordar los problemas clave de Tesla, como la calidad de producción y la innovación estancada.

Esta distracción estratégica ha contribuido a una caída en el precio de las acciones de Tesla, ya que los inversores perciben que Musk está más centrado en su influencia en Washington que en la propia compañía. La combinación de la pérdida de confianza en la marca, la distracción estratégica y la preocupación de los inversores ha llevado a una fuga de talento, con ingenieros y ejecutivos clave abandonando la empresa, frustrados por el caos generado por las polémicas públicas de Musk.

BYD
(Foto: @BYDCompany)

Creciente competencia del vehículo eléctrico asiático

A parte de los comentados negativos efectos debido a las nuevas actividades de Musk, Tesla cuenta con otros problemas ligados a la creciente competencia. Sobre todo en un mercado donde China representa más del 60% de las ventas globales de eléctricos. Ahí, BYD (líder del vehículo eléctrico en Asia) ya supera, desde 2023, a Tesla en volumen de ventas.

Mientras Tesla depende de su fábrica en Shanghai, los fabricantes locales tienen una red de producción y distribución mucho más amplia. Además de apoyo estatal en subsidios e infraestructura de carga. BYD ofrece modelos como el Seagull (Dolphin Mini) por menos de diez mil euros, una fracción del precio del Model 3, el vehículo Tesla más barato.

Elon Musk
(Foto: Gtres)

Elon Musk anda muy disperso y su negocio se resiente

Empresas como NIO y XPeng compiten en gama media-alta con tecnología de punta. Otras empresas como NIO y XPeng también están desafiando el liderazgo de Tesla con baterías más eficientes, sistemas de intercambio de baterías y tecnología de conducción autónoma avanzada.

Mientras Tesla aún conserva ventajas en marca y tecnología de software, la competencia china está ganando terreno rápidamente en mercados clave. Planea expandirse en todos los mercados, incluso en Estados Unidos a través de México.

Para mantener su posición, Tesla necesita reducir costes y mejorar la calidad. También ofrecer modelos más accesibles, o corre el riesgo de quedar relegada a un nicho premium, mientras los fabricantes chinos dominan el mercado masivo. Los recientes anuncios de aranceles por parte de Donald Trump no parece, precisamente, que vayan a colaborar a ello. De hecho acaban de provocar un cataclismo bursátil que incluye a las acciones de Tesla.

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