The Ritz-Carlton Yatch Collection llega a España con cruceros de lujo para no cruceristas
La marca redefine el concepto de vacaciones de alto standing en el mar con cruceros que se acercan a la navegación en yate y se alejan del crucero tradicional.
El cliente de lujo está redefiniendo sus prioridades a la hora de comprar y también de viajar. Las grandes firmas hoteleras están dando una vuelta a sus estrategias comerciales y de servicios anteponiendo las experiencias y la personalización a todo lo demás. Una tendencia que vemos en tierra y que también ha llegado al segmento de los barcos.
Así lo explican desde The Ritz-Carlton Yatch Collection, la división de cruceros del gigante de la hotelería mundial, que nació hace 15 años para trasladar la excelencia de The Ritz-Carlton al mar. La firma cuenta solo con tres barcos en su flota (Evrima, Ilma y Luminara) y no tiene previsto flotar ninguno más. Porque con ellos ha logrado convencer a sus clientes de que navegar también puede ser una experiencia de altísimo lujo.
La firma, perteneciente al paraguas de Marriott, es la primera naviera del mundo que Forbes Travel Guide reconoció como primer crucero Cinco Estrellas del mundo. De las seis marcas de lujo que tiene Marriott y sus más de 600 hoteles, The Ritz-Carlton Yatch Collection es la tercera en recomendaciones por experiencia de sus clientes. Solo le superan los hoteles Bvlgari de Kyoto y Roma.
Sin duda un auténtico hito para estos hoteles de lujo flotantes que ahora llegan a España de la mano de StarClass Cruceros. La empresa asume su representación estratégica en España y Portugal como partner para el cliente de alto poder adquisitivo.
Qué tiene The Ritz-Carlton Yatch Collection que no tienen los demás cruceros
Según Joan Brullet, director regional de The Ritz-Carlton Yacht Collection, sus barcos se acercan más a yates de lujo que a los grandes cruceros tradicionales. Lo hacen gracias a un servicio de ultra lujo y una capacidad de apenas 450 huéspedes frente a los más de 5.000 de los cruceros tradicionales.
Además, realizan itinerarios especiales en los que solo se navega de noche y el 60% de sus paradas son anclajes. Esto permite disfrutar de destinos exclusivos como St Bath o algunas islas griegas desde el mar, sin necesidad de atracar en sus puertos.
Con todo, Juan Rodero, director general de Un Mundo de Cruceros /StarClass explican que el perfil del crucerista de lujo también se aleja del que hasta ahora demandaba este tipo de vacaciones en el mar. “El pasajero de lujo tradicional supera los 70 años y siente preferencia por las rutas clásicas como el Mediterráneo y el Caribe. Las personas que eligen The Ritz-Carlton Yatch Collection tienen entre 45 y 55 años, gastan tres veces más dinero en experiencias y ven la sostenibilidad como un requisito y no como una opción. También tienen cultura hotelera, conocen la marca y la eligen sabiendo el servicio que va a encontrar. Pero el principal cambio de tendencia es que para ellos, el yate deja de ser el protagonista. Ahora es el vehículo para realizar un viaje inaccesible y especial”.
De esta forma, la privacidad, el bienestar, la alta gastronomía, el diseño y el servicio a bordo suman enteros en estos viajes que se alejan definitivamente de lo que hasta ahora conocíamos como cruceros. Suponen nueva forma de entender la hotelería de alto standing que, está clarísimo, también se puede vivir en el mar.
