650 kilómetros con Aston Martin: el protagonista silencioso de un viaje muy lujoso 

El Vantage S es la versión más radical y prestacional del flamante deportivo de lujo con bandera inglesa 

Dani González. 22/06/2026
Foto: Dani González

Hay una forma de viajar que no tiene nada que ver con llegar rápido al destino. Es más bien la combinación del hotel elegido, la mesa reservada para la cena, la ruta trazada evitando la autopista… Tiene que ver con salir de casa el viernes con una pequeña bolsa y regresar el domingo con la sensación de haber vivido algo. El nuevo super deportivo de Aston Martin pertenece a la pequeñísima categoría de coches que representa este estilo de vida.

La vida de lujo tras recorrer cientos de kilómetros para disfrutar de la buena gastronomía, los hoteles boutique y los paisajes preciosos. Eso es vivir. Y es exactamente lo que he hecho tras el volante del nuevo Vantage S. Este bólido amarillo, atrevido, provocador, para recorrer los 650 kilómetros que separan Madrid de la histórica y elegante villa costera portuguesa de Cascais. Un viaje de carretera bien merecedor de estas líneas.

Deportividad en traje: eso es Aston Martin

Aston Martin Vantage S
Foto: Dani González

La presencia de este Vantage S es innegable. Haciendo referencia al mítico James Bond, que conducía el emblemático Aston Martin DB5, este nuevo super deportivo inglés se viste de traje de la misma forma que el espía: presumiendo la musculatura que hay debajo. Mientras otros coches tratan de acaparar atención, Aston Martin utiliza la elegancia intimidante para que sea imposible pasar desapercibido.

El diseño inmaculado de esta variante es una mezcla de elegancia y deportividad de altas prestaciones. Desde el capó con dos agresivos nervios hasta el imponente difusor trasero con cuatro escapes, pasando por detalles como el alerón exclusivo de esta variante o la insignia “S” forjada en latón con esmalte de vidrio que preside cada lateral. Todos los detalles están cuidados hasta el último mínimo, dejando claro que este es un coche exclusivo de una gama más que alta.

Y como tal, Aston Martin está trabajando la personalización y tratando de llegar a públicos más jóvenes que quieren algo singular. Así se pueden elegir individualmente los colores de la carrocería, las pinzas de los frenos cerámicos, el interior, los pespuntes de los asientos… Absolutamente todo. Dando lugar a más de 500 combinaciones posibles. Mi elección de este amarillo mezclado con fibra de carbono no es casual, pues huye de los verdes y negros icónicos de Aston Martin hacia algo más moderno y provocador.

Un biplaza que no castiga

Aston Martin Vantage S
Foto: Dani González

El lujo que se respira nada más sentarse en el interior de este biplaza es digno de mención. Y es la advertencia de ser un coche más pensado para conducirse que para mirarse desde fuera. Han apostado por una combinación de minimalismo y clasicismo en el salpicadero, incluyendo dos pantallas y controles físicos para las funciones más importantes, como el botón de arranque y la palanca de cambios. Aston Martin tiene la exclusiva mundial de CarPlay Ultra, una integración sin precedentes con el iPhone que se extiende a todos los controles del coche.

Mi versión está vestida full black en las combinaciones de Alcantara, cuero y fibra de carbono que reinan el salpicadero y los asientos. La artesanía es el secreto de la calidad soberbia percibida en los materiales y acabados, a la altura de lo esperado en Aston Martin y cumpliendo los estándares del lujo absoluto. Aunque generalmente los tonos crema o blanco son los más elegidos para los coches de esta categoría, yo apostaría por la atemporalidad, deportividad y minimalismo que aporta el negro.  Mención especial al volante que tiene un grosor y diámetro perfectos junto a un tacto suave que es una delicia.

Hablando de deportividad, los asientos bucket de fibra de carbono son la guinda del pastel y un añadido indispensable para un coche de estas características. Bonitos a rabiar, son contundentes para las carreteras de curvas y al mismo tiempo cómodos para los viajes largos. No generan cansancio y llegamos a Portugal sin la necesidad empírica de bajarnos del coche. El nivel de detalle de este Vantage S es tal que cada asiento lleva un emblema bordado con 16 metros de hilo y más de 2.500 puntadas.

Como navegar en una balsa, con el rugido de un avión

Aston Martin Vantage S
Foto: Dani González

Este Vantage S es la versión más radical y prestacional del deportivo de lujo de Aston Martin. Sus 680CV y la aceleración de 0 a 100 en 3,4 segundos hacen las delicias de todo conductor entusiasta. El modo Sport no es una elección, es el predeterminado, y aquí no existen variantes Eco ni Confort. Sumado al rugir del motor de 8 cilindros biturbo tras el arranque y en cada acelerón, queda clarísimo que Aston Martin no se anda con chiquitas.

Este no quiere ser un coche de carreras, aunque tenga las prestaciones para hacerlo. Está orientado al máximo disfrute, y como tal el aplomo sobre la carretera es sensacional. Ni se menea. El ajuste del chasis y el tacto de la dirección transmiten una confianza absoluta incluso a altísimas velocidades y lo hacen extremadamente fácil de conducir. Los más habilidosos que quieran llevarlo hasta los límites disfrutarán un punto donde se vuelve más rebelde y requiere de más atención y maña, manteniendo el eje amigable que lo caracteriza.

El peligro es que cuando uno va montado, no siente la velocidad. Aston Martin ha conseguido que el límite parezca estar mucho más lejos de lo que realmente está. He hecho muchos kilómetros tras su volante y este es un coche disfrutón con alma de carretera, si uno asume ser el enemigo de la DGT. Podría, pero no quiere presumir en circuitos de carreras ni hacer cronos. Está muy bien pensado para ir rápido, disfrutar de una ruta con curvas y escuchar el sonido afinado del motor que se cuela en el habitáculo. Esa es su esencia.

La representación de un estilo de vida

Aston Martin Vantage S
Foto: Dani González

Llegamos a la costa tras una parada para dormir en un agroturismo junto a la frontera que separa España de Portugal, una sesión de spa y una cena degustando un excelente menú de productos locales. El reflejo más absoluto del estilo de vida del cliente de Aston Martin, que quiere disfrutar por igual del trayecto y lo que le espera en el destino. El Vantage S encaja a la perfección en esa vida de ensueño, en un precio que arranca en algo más de 200.000€.

Aparcamos los coches en la mismísima Marina de Cascais, donde está la tienda boutique de Aston Martin que ha recibido durante varios años consecutivos el premio al mejor concesionario mundial. Allí nos explicaban por qué tener un coche de estas características implica también juntarse en una comunidad disfrutona, hacer contactos y forjar negocios. En Portugal, los clientes tienen dos eventos anuales a los que pueden sumarse para seguir disfrutando de sus coches en un ambiente muy social.

El Vantage S es un coche espectacular de principio a fin, que recompensa la experiencia de conducir con un placer y disfrute inigualable. Pero al mismo tiempo, es solo una pieza más del estilo de vida lujoso que el cliente de la marca vive. Esto es para quien aprecia las cosas bien hechas, tiene un excelente gusto para la artesanía, elige el restaurante con la misma deliberación que el hotel y entiende que el coche es solo un protagonista silencioso de la experiencia. En resumen, para quien vive un fin de semana que merece ser recordado. Como este.

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