Las falsificaciones dicen mucho de un país. Hablan por ejemplo de la catadura “moral” que tenemos a la hora de comprar o lo “selectivos que somos”. Primero porque queremos aparentar llevando algo que, si fuera original, no podríamos pagar. Y segundo porque nos importa un comino lo que significan para el resto de los ciudadanos, la economía y los manteros, esos hombres que se encargan de vendernos las falsificaciones. Nos ponemos exquisitos para exigir a los políticos todo tipo de valores pero… ¡ay! Esas gafas en el top manta, sin pagar IVA, impuestos, salarios, pensiones… eso nos da lo mismo. Y así todo.
Porque los números anuales del top manta y las falsificaciones en España son brutales. Suponen una pérdida de 67.000 puestos de trabajo para la industria (esos que pagan las cuotas a la seguridad social, los impuestos para la educación y la sanidad, etc), pérdidas multimillonarias de ingresos para las arcas públicas; y además, entrañan consecuencias para nuestra salud.
Quizá no el bolso, pero sí las gafas que pueden afectar a la visión o el perfume o el cosmético que nos puede provocar cualquier reacción en la piel. Y luego lo peor, estás pagando al mantero, que está siendo extorsionado por la mafia que le suministra los productos. Porque no creerás que los fabrica él en Lavapiés… ¿verdad? Pues eso. A ver si nos concienciamos, pero de verdad.
Eugenia, esa espectadora anónima hasta la mitad del concierto de Rosalía de anoche en Madrid,… Leer más
El Four Seasons I, el primer yate de Four Seasons Yachts, ya navega por el… Leer más
Los fanáticos de la saga ‘Stars Wars’ no han defraudado y han colocado a la… Leer más
El verano ha comenzado para las carteras más privilegiadas del país. Mientras la Semana Santa… Leer más
Si algo sabemos hoy es que cuidarse va mucho más allá de lo físico. El verdadero bienestar también debe… Leer más
En el interior de Ibiza, lejos del bullicio de sus playas más concurridas y del… Leer más