Aumentan las quiebras de firmas de moda en Estados Unidos
Las firmas de moda en Estados Unidos sufren el encarecimiento de la deuda, la incertidumbre arancelaria, la inflación persistente y la debilidad del consumo.
En lo que llevamos de 2026, dos empresas de moda lideran por su volumen económico el listado de las compañías que han solicitado la quiebra en Estados Unidos. Eddie Bauer y Saks Global están entre las diez más importantes, pero también estaría el fabricante de fibras elásticas Lycra. Síntomas que los especialistas de Standard & Poor’s sitúan en un entorno económico especialmente exigente.
Aunque la reciente tregua anunciada este miércoles por Donald Trump con Irán impulsó al alza las acciones de los principales grupos de moda del planeta, el sector arrastra especialmente en Estados Unidos males casi endémicos.
Un escenario con tensiones económicas que no ayuda
Según el S&P Global Market Intelligence, del que se ha hecho eco WWD en las últimas horas, las solicitudes de bancarrota en Estados Unidos continúan este 2026 en niveles elevados. Sobre todo debido a factores como el encarecimiento de la deuda, la incertidumbre arancelaria, la inflación persistente y la debilidad del consumo.
Cuatro factores a los que se suman riesgos adicionales, como el aumento de los precios energéticos derivado de tensiones geopolíticas, que podrían intensificar las presiones financieras a medio plazo.
En este contexto, las quiebras de empresas de moda se han situado en el foco. Durante el primer trimestre del año, se registraron 180 solicitudes de quiebra de grandes compañías, con un repunte significativo en marzo.
El caso de Saks es el más preocupante
El caso más emblemático es el de Saks Global, cuya caída supone un golpe importante para el comercio de lujo en Estados Unidos. La compañía, propietaria de grandes almacenes como Saks Fifth Avenue, Neiman Marcus y Bergdorf Goodman, se declaró en quiebra poco después de adquirir Neiman Marcus, operación que incrementó significativamente su endeudamiento.
El impago de intereses y la falta de liquidez precipitaron su colapso. Además, el deterioro de sus relaciones con marcas y diseñadores agravó su situación operativa.
Afecta directamente a numerosos proveedores, muchos de ellos acreedores no garantizados con escasas posibilidades de recuperar sus créditos. Firmas de lujo como Chanel, Kering o Capri Holdings figuran entre los principales afectados.
El retail en Estados Unidos busca nuevas fórmulas
Saks Global planea presentar en breve su plan de reorganización, que contempla una estructura financiera más sólida y un nuevo modelo de negocio. El plan de futuro también incluye una importante reducción de su red física, pasando de unas 150 tiendas a aproximadamente 50 establecimientos de lujo de línea completa, con el objetivo de centrarse en ubicaciones más rentables y estratégicas
Por su parte, la bancarrota de Eddie Bauer refleja los desafíos del retail físico tradicional. Aunque la marca mantiene su propiedad intelectual bajo otra entidad, el cierre potencial de sus tiendas evidencia el cambio estructural hacia modelos más digitales y flexibles.
En paralelo, la reestructuración de The Lycra Co. muestra cómo también los proveedores industriales se enfrentan elevados niveles de deuda.
