Sonsoles Ónega: “Mi revolución es promover la lectura, que es salvación, cura y escudo”

Amalia Enríquez. 01/05/2026
Foto: Javier Ocaña

En sus genes lleva tatuada la pasión por el periodismo, algo que Sonsoles Ónega ha sabido convertir en un privilegio. Atrás queda su brillante etapa como cronista parlamentaria. En la actualidad es una solvente comunicadora y una escritora que ha logrado hacer fácil y natural lo que es altamente laborioso. 

Tras el premio planeta por Las hijas de la criada, la periodista madrileña, con algo de la raíz gallega paterna que le guía, publica Llevará tu nombre. 22 años después de su primer libro, la periodista reconoce que hay más madurez, realismo y sabiduría que antaño, pero manteniendo la misma ilusión…

The Luxonomist: ¿Escribías diario de pequeña o siempre soñaste en grande?

Sonsoles Ónega: Diario, no. Cartas de amor, sí. ¡Todas! A amigas y a chicos… supongo que motivadas por el desamor. 

TL: ¿Era inevitable que la niña Sonsoles acabara contando historias?

Sonsoles Ónega: Creo que sí. Vivía en una casa donde se contaban historias o se inventaban, y donde se leía mucho porque había muchos libros. 

TL: ¿Qué hay de la escritora de “Calle Habana, esquina Obispo”, tu primer libro en 2004, en la actual de “Llevará tu nombre”?

Sonsoles Ónega: Hay más edad, madurez, realismo; más conocimiento y sabiduría e intento mantener la misma ilusión. 

“Cambiar el mundo que me rodea, mi metro cuadrado de dominio, es un bonito propósito”

TL: Las hijas de la criada dejó un listón muy alto y tuvo un camino mediático incontestable. ¿Superar eso es el reto?

SO: ¡No, por Dios! Me aterraría que fuera un reto. ¡Virgencita que me quede como estoy! Dicho eso, me gustaría que el lector que se asome a Llevará tu nombre cierre el libro con ganas de volver a encontrarnos en las páginas de una novela. ¡Ese sí es el reto!

TL: ¿Qué te une y qué te separa de Mada Riva, la mujer femenina y feminista que protagoniza tu nueva novela?

SO: Me separa el tiempo… Yo soy una mujer del siglo XXI con otras inquietudes y preocupaciones y ella es una joven del XIX con todo por hacer. Pero nos unen las ansias de rebeldía y de denunciar las injusticias. 

TL: ¿Cada novela es una reivindicación? Te lo digo porque ya llevas 8 y eso es un máster para cambiar el mundo 😊

SO: ¡Ojalá lo consiguiera! Cambiar el mundo que me rodea, mi metro cuadrado de dominio, es un bonito propósito. Pero, ¡ojo!, que mi revolución pasa por promover la lectura porque creo que es salvación, cura y escudo. Con eso me conformo. 

TL: En Llevará tu nombre reivindicas, entre otras cosas, la necesidad de reinventarse. ¿Cuántas veces has tenido que hacerlo a lo largo de tu camino?

SO: Me reinventé cuando me separé del padre de mis hijos. Tuve que “reinventar” el papel de madre, que educa en semanas alternas, manteniendo un ritmo de trabajo con horarios incompatibles con la crianza. ¡Fue duro! Y está por ver si lo he hecho bien… ¡Ya te lo contaré!

“Ser mujer sigue siendo duro, difícil y a veces injusto”

sonsoles onega
Foto: Javier Ocaña

TL: Los premios son sinónimo de alegría, de reconocimiento. ¿Cuánto te hizo sufrir a ti el Planeta por Las hijas de la criada?

SO: El premio en sí no me hizo sufrir. Me hicieron sufrir los que, año a año, aprovechan el galardón para sacudir a un grupo editorial. En su pecado llevarán la penitencia… ¡digo yo! 

TL: ¿A qué nos agarramos las mujeres para lograr el poder de cambiar nuestro rumbo vital?

SO: A la fe en que merece la pena que lo hagamos porque si no ¡ya me contarás! (risas). Ser mujer sigue siendo duro y difícil, implica renuncias, es cansado y a veces injusto. Así que, creer en nosotras mismas es una fantástica religión que yo profeso porque tengo la suerte de estar rodeada de mujeres maravillosas, más fuertes y listas que yo. 

TL: El origen, las raíces… ¿Hasta qué punto han influido en tu trayectoria como escritora?

SO: Hay algo de la raíz gallega que me guía. Hay algo de mis orígenes que me define, ¡claro! Y es una honra que tengo que conservar. 

TL: La lágrima suele ser depurativa. ¿Hay que llorar hasta que se nuble la vista?

SO: Sí. Yo lloro mucho. A veces, demasiado. De hecho, estos últimos tiempos hago esfuerzos por no derramar lágrimas a todas horas, pero cuando llego a casa me concedo el llanto hasta el dolor de cabeza. 

TL: ¿Es un error escribir como terapia?

SO: ¡En absoluto! Por qué iba a serlo. Escribir ha sido mi terapia y lo seguirá siendo. ¡Bendita sea! 

“Cuando llego a casa me concedo el llanto hasta el dolor de cabeza”

TL: Te inspira el silencio y escribes hasta en vacaciones. ¿Esa cabeza nunca descansa?

SO: No lo necesita. Si lo necesitara te aseguro que pararía. Nunca he trabajado sin ilusión y ganas… 

TL: Imagínate que te piden ahora que escribas tu vida… ¿Cómo titularías el libro? 

SO: ¡Uy! No te lo puedo decir.

TL: Y si se llevara al cine… ¿quién dirigiría la película?

SO: ¡Mi vida no da para una peli!

TL: ¿Has aprendido ya a quererte, a acariciarte?

SO: ¡Estoy en ello!

TL: ¿Lo que pasa en los libros se queda en los libros?

SO: Sí, siempre. Pero se puede compartir… si va a ayudar a los demás. Todo está en los libros. Todo sucede ahí. Los sentimientos, las emociones… desde las más abyectas hasta las más nobles. 

TL: ¿Para cuándo una historia con temática contemporánea?

SO: ¡Eso digo yo! Tengo alguna cosa empezada, pero no termino de redondearla.

TL: Tres palabras que definan el momento que está viviendo…

SO: Pasión, contención y estudio.

TL: Esa pregunta que no te he hecho y te habría gustado responder…

SO: La verdad es que me he quedado muy a gusto… No he echado nada de menos.

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