Edificios especiales: conocemos el mercado marítimo más grande del hemisferio sur
Una de las artes más antiguas de la humanidad es la pesca, ya sea por necesidad o por disfrute, así que se merece un espacio espectacular, como el que os presentamos esta semana.
El ser humano siempre ha sentido una atracción muy especial por el mar. Y también ha sabido extraer desde hace milenios sus productos, de las formas más eficientes y con las herramientas más versátiles. Otra cualidad inherente al ser humano es el comercio. Y si fundimos las dos, el espacio que generamos para su exposición y negocio se llama lonja o mercado de pescado.
Este año entrante (2026 para quien lo lea más adelante) ha tenido lugar la inauguración de un mercado muy especial. La nueva lonja de Sídney ha abierto a su ansioso público. Lo han hecho con nada más y nada menos que 20.000 metros de superficie cubierta, la que se proyecta bajo su techo más icónico, gestado por los profesionales de 3XN. Un grupo de arquitectos que está diseñando construcciones muy interesantes.
El mercado marítimo de Sídney es el más grande del hemisferio sur
Obviamente, su nombre es Sydney Fish Market o mercado marítimo de Sídney. Nada original, para qué engañarnos, aunque esto es baladí. Lo importante es la generosa construcción instalada en una zona portuaria de la ciudad. Un espacio que no era muy utilizado y ahora se ha convertido en un centro neurálgico de la industria pesquera del país. El estudio tuvo la colaboración de BVN Architecture y los arquitectos paisajistas Aspect Studios.
Según sus promotores se trata del mercado de pescado más grande en el hemisferio sur, cuya actuación ha generado una zona de esparcimiento como no imaginaron los ciudadanos de la urbe. De hecho, esta transformación urbana aspira a convertirse en toda una atracción turística, no solo para sus usuarios. De ahí que el edificio se defina por su exterior tanto como por su interior.
La poderosa cubierta se gesta rompiendo con patrones rectilíneos y creando ondulaciones que la identifican. Además, en su cúspide se repiten esquemas piramidales que sirven no solo de protección climatológica. También ayudan a ventilar, regulando la temperatura interior sin coste alguno, de la misma forma que provee de luz gratuita y cálida al mercado, una fantástica cubierta de acción pasiva.
Posee distintos restaurantes y cafeterías
El coste del edificio asciende a 836 millones de dólares australianos, que, al cambio, vienen a ser unos 500 millones de euros (ahí es nada), Su interior se distribuye en cuatro plantas, a las que se llegan por veintiséis ascensores (por aquello de subir y bajar por cualquier lugar del mercado).
Las plantas incluyen un sótano bajo el nivel del mar, el mercado principal en planta baja y dos plantas más de comercios y oficinas.
El edificio alberga una zona muy especial, una sala de subastas con más de 160 puestos en los que pujar por los productos más frescos, además de ver en directo el tratamiento de los distintos tipos de mercancías.
Por supuesto, un espacio tan grande, más de 12.000 metros cuadrados de superficie en planta baja, posee distintos restaurantes y cafeterías además de los distintos puestos especializados.
El inmueble recoge el agua de lluvia para su reutilización
La construcción posee distintas entradas (o salidas) en sus fachadas. Y debido al desnivel entre zonas, se han creado varios anfiteatros con escaleras y rampas. Todo con el objeto de ser totalmente practicable y preparado para todo tipo de personas y necesidades.
De ahí que, sin entrar al interior, puedas disfrutar de sus espacios, máxime cuando la magnífica cubierta sobresale por todas las fachadas, permitiendo el tránsito semi resguardado.
En total, la cubierta se confecciona con casi 600 vigas de madera laminada, diseñadas específicamente para salvar grandes distancias.
Este tipo de vigas son muy utilizadas en grandes edificios comerciales, donde su instalación provee de muchas ventajas, fácil de colocar, salvan grandes luces y son estéticamente muy apreciadas por los diseñadores. En la parte superior, más de 400 lucernarios con forma piramidal.
Pero esto no es todo. El inmueble recoge agua de lluvia para su reutilización en distintas zonas, además, las aguas residuales se procesarán en una planta de tratamiento. Con estas actuaciones se reducirá el consumo de agua potable, una gran noticia.
Dispone de una espectacular zona de subastas
La lonja se ubica en la Bahía de Blackwattle. Está muy cerca de otros sitios icónicos de Sidney. Como la Ópera de Sídney o el Puente del Puerto de Sídney, así que el turista se podrá acercar sin ningún recato.
Los profesionales de Aspect Studios han integrado en el diseño paisajístico una plantación de humedales y sistemas de biofiltración. Con ellos se favorecerán las condiciones ecológicas del tramo urbano.
Mientras, en la bahía, algunas unidades Seabin se encargan de recoger millones de plásticos. Todo un invento estas unidades, que al filtrar el agua de mar la devuelven a su espacio sin los residuos. Generan espacios habitables para los peces de la costa.
Estas actuaciones urbanas reconcilian a los ciudadanos con una parte de su urbe abandonada. Además, generan nuevos espacios de esparcimiento y ocio, pasear con los amigos, familia y parejas, volviendo a casa con un buen pescado para la cena…
Nada puede salir mal con este plan. Incluso, si llueve, se podrán refugiar bajo la cubierta o los enormes ventanales del Mercado de pescado de Sidney.
