(Foto: Dreame)
Existe un placer casi hipnótico en observar el mundo a través de un cristal impecable. Sin embargo, mantener la transparencia de esos lienzos de luz que conectan nuestra casa, nuestro hogar, suele ser una batalla perdida contra el polvo y la suciedad.
Limpiar las ventanas de casa suele ser una de las tareas que más posponemos esperando que la lluvia caiga de forma mágica y haga esa tarea por nosotros. Obviamente nunca sucede y si llueve es solo para ensuciarlas aún más. Hasta ahora.
Porque hemos puesto a prueba un dispositivo nacido para demostrarnos que la limpieza de cristales ha dejado de ser una tarea tediosa para convertirse en un ballet de precisión robótica.
El Dreame C1 es un robot limpiacristales. Sí, es un robot que trabaja por nosotros para que no movamos ni un dedo mientras nuestros cristales ganan pulcritud y además lo hace de una manera tan sencilla como brillante, en todos los aspectos. Se trata de un dispositivo elegante en sus acabados que para nada parece un equipo de limpieza.
Es como si este aparato dejara claro que la pulcritud se consigue desde el estilo. Nadie diría que es un robot de limpieza nada más desembalarlo de su envoltorio. Una vez liberado de su caja de transporte el funcionamiento es muy sencillo, basta con rellenar con líquido limpia cristales, colocar el robot frente al cristal de la ventana y su potente motor de succión hará que se pegue a ella y comience el proceso de limpieza. Así de sencillo, con un solo botón comienza a trabajar.
Si queremos cambiar las opciones de este Dreame C1 es tan sencillo como hacerlo a través de su aplicación móvil. Desde el teléfono podremos cambiar el idioma, la forma de mapear la superficie, seleccionar entre sus cinco modos de limpieza e incluso la potencia de la misma.
Su cuerpo compacto no es capricho del diseño, es una necesidad de ingeniería. Al sostenerlo, se percibe una ligereza sorprendente, esencial para que su sistema de succión, la verdadera magia de este dispositivo, actúe con una firmeza inquebrantable sobre la superficie a limpiar.
El depósito de este robot limpiacristales tiene una capacidad para limpiar una hora seguida y su paño de microfibra limpia sin producir goteos ni residuos. Su tecnología CornerClean asegura la eliminación de restos incluso en los rincones de las ventanas.
El Dreame C1 es la solución ideal para ahorrarnos tiempo de limpieza pero también es la mejor idea para limpiar ventanas de difícil acceso o ventanas que dan a la calle y a las que no podemos acceder de forma segura. La tecnología trabaja por nosotros y gracias a sus anclajes de seguridad no corremos ningún tipo de riesgo.
No es solo un robot limpiacristales, es un garante de la luz. Al terminar su ciclo, regresa exactamente al punto donde lo iniciamos, esperando a ser guardado como el instrumento de precisión que es. El Dreame C1 no solo limpia, libera. Se trata de una inversión en claridad, tanto visual como mental. Pocos dispositivos hemos probado que se hayan convertido en imprescindibles del hogar de un modo tan rápido.
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