Foto Tim Scott, cortesía de RM Sotheby´s
James Bond sigue generando interés dentro y fuera de la pantalla. La pandemia ha logrado posponer el lanzamiento de la última entrega de la saga, ‘No time to die’, hasta finales de año, pero no ha logrado interferir en su leyenda. Sin ir más lejos, la casa Sotheby´s subastaba recientemente un lote con efectos personales de Sir Ian Fleming, creador de las novelas de ‘007’, incluido un libro sobre la influencia en la vida real de personajes como James Bond, Q o M. Objetos que cobran otra dimensión solo por estar relacionados con el agente secreto más famoso de todos los tiempos. Una estela a la que se suma ahora un Aston Martin DB5 de 1963, el mítico coche que James Bond eligió dentro y fuera de la pantalla, y que saldrá a subasta el próximo 19 de febrero.
Se trata de un coche con una curiosa historia detrás. Y es que su propietario responde al apellido de Bond, el mismo que el del héroe de la ficción. Sin embargo, el señor Bond compró este Aston Martin DB5 un año antes de que se estrenara la tercera y más exitosa película de la saga, Goldfinger. Un año antes, por tanto, de que el apellido del espía y el modelo del vehículo se hicieran famosos en todo el mundo. Algo que sin duda el señor Bond vivió como una constante anécdota cuando sacaba el Aston Martin que ahora subasta, a pasear.
Una coincidencia, la de su apellido y su coche, que le hizo tener incluso un encontronazo con Scotland Yard tras el estreno de la película por conducir a más velocidad de la permitida. “Me preguntaron por mi nombre y al decir Bond, los agentes pensaron que estaba tomándoles el pelo. Afortunadamente salí de esa y después jugué al golf con Ian Fleming“, explicó a la casa de subastas.
Anécdotas a parte, es casi seguro que el coche que encandiló a James Bond (y al señor Bond) alcance una gran suma en la puja de RM Sotheby´s debido a sus características y su estupendo mantenimiento. En primer lugar porque ha pertenecido solo a un propietario, que lo ha mantenido durante todo este tipo en un estado óptimo de conservación. Además, cuenta solo 81.579 kilómetros en su haber, es un raro ejemplo de la primera serie, con la caja de cambios de sobremarcha de cuatro velocidades original de David Brown. Su color exterior es el original elegido en el momento de comprarlo, un color azul oscuro ‘Midnight Blue’ que combina perfectamente con el interior de cuero Connolly rojo escarlata.
Tal y como explican desde Sotheby´s, ambos fueron renovados por los expertos de la marca Aston Engineering en Derby en 2001. Allí, los mecánicos reconstruyeron el motor y la suspensión “siempre según las especificaciones originales”. El resultado es un automóvil mítico, lujoso y elegante, que se subasta con la hoja de construcción original y la documentación de fábrica. Un auto especialmente indicado para quien quiera sentirse James Bond… o simplemente una persona de carne y hueso con un gusto exquisito.
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