Sortean, por una buena causa, un Picasso por cien euros
La recaudación tiene un fin benéfico, ya que se destina a una fundación para la investigación del Alzheimer.
La iniciativa solidaria “1 Picasso por 100 euros” ha regresado en 2026 con una nueva edición que vuelve a captar la atención internacional al ofrecer una oportunidad única: adquirir, mediante sorteo, una obra original de Pablo Picasso por un precio accesible.
Por el coste aproximado de una cena o unas zapatillas, cualquier persona puede aspirar a llevarse a casa una pieza valorada en más de un millón de euros, algo normalmente reservado a grandes coleccionistas.
Esta obra de Picasso está valorada en un millón de euros
La obra en cuestión es Tête de Femme (1941). Se trata de una gouache sobre papel creada durante la Segunda Guerra Mundial. Una etapa en la que Picasso vivía en París bajo la ocupación alemana. La pieza, de estilo cubista y con tonos grises que reflejan introspección, está valorada en torno al millón de euros. Algunos expertos consideran que su valor real podría ser incluso superior.
El funcionamiento del sorteo es sencillo: cada boleto cuesta 100 euros y se han puesto a la venta un máximo de 120.000 participaciones. El sorteo se celebra en la tarde de este 14 de abril en París, concretamente en la sede de Christie’s.
La recaudación tiene un fin benéfico, ya que se destina a la Fundación para la Investigación del Alzheimer, apoyando estudios clínicos sobre esta enfermedad neurodegenerativa.
Es la tercera edición de este sorteo solidario
Esta es la tercera edición del proyecto, impulsado hace unos quince años por Péri Cochin con la colaboración de Olivier Widmaier Picasso, nieto del artista. Las ediciones anteriores, celebradas en 2013 y 2020, también tuvieron fines solidarios: desde la preservación del patrimonio en el Líbano hasta el acceso a agua potable durante la pandemia.
Uno de los aspectos más llamativos es que los ganadores anteriores han sido personas comunes, no millonarios. Entre ellos, un trabajador estadounidense y una contable italiana, lo que refuerza la idea de que cualquiera puede ganar.
Además, la iniciativa se alinea con la filosofía de Picasso, quien era conocido por su generosidad y por no concebir el arte como algo exclusivo. Solía regalar obras a su entorno y permitir que quienes las recibían hicieran con ellas lo que quisieran.
En caso de ganar, el propietario tiene total libertad: puede conservar la obra, exhibirla o venderla. Y si no se gana, el dinero invertido contribuye a una causa solidaria.
