El Palacio de Larrinaga reabre sus puertas y devuelve a la vida su singular historia de amor
Fundación Ibercaja refuerza su compromiso con la conservación y difusión del patrimonio al reabrir uno de los edificios más singulares de Aragón.
La Fundación Ibercaja ha reabierto el Palacio de Larrinaga, una de sus principales joyas patrimoniales. Una apertura que coincide con su 150 aniversario y con la que se devuelve a la ciudadanía un edificio emblemático de Zaragoza.
El espacio combina arquitectura, historia y una singular historia de amor. Y su reapertura se acompaña de la exposición Pintores románticos ingleses en la España del siglo XIX, e una colección de casi 50 obras que se distribuirán por las estancias del palacio durante los próximos dos años.
El Palacio de Larrinaga nunca fue habitado por sus primeros propietarios
El edificio, proyectado entre 1901 y 1918 por el arquitecto Félix Navarro fue encargado por el naviero Miguel Larrinaga y concebido como una residencia inspirada en los palacios renacentistas aragoneses.
Originalmente recibió el nombre de Villa Asunción, en honor a su esposa, Asunción Clavero. Sin embargo, el edificio refleja una historia marcada por el amor y la pérdida, ya que el propietario nunca llegó a habitarlo, tras el fallecimiento de su mujer. La pareja residía en Liverpool, donde Miguel Larrinaga gestionaba la naviera que heredó de su padre.
El matrimonio disfrutaba de dos casas de vacaciones. Una de ellas en San Sebastián y otra en Málaga. Pero tenían pensado retirarse a este palacio en Zaragoza, tierra de origen de Asunción, durante su jubilación.
Sin embargo, la mala salud de Asunción Clavero terminó por acabar con su vida en 1939. Tres años después, totalmente vacía, Miguel Larrinaga vendió la residencia a la empresa Giesa.
Una residencia repleta de historia
A lo largo del siglo XX, el inmueble tuvo diversos usos hasta que la Fundación Ibercaja lo adquirió en 1993, restaurándolo para recuperar su esplendor original.
La reapertura permite visitar el palacio mediante recorridos guiados de 45 minutos, organizados para grupos y con reserva previa. Se ofrece una experiencia centrada en su arquitectura, historia y secretos. Además, se han diseñado actividades educativas para escolares, que combinan la visita con talleres creativos.
La exposición Pintores románticos ingleses en la España del siglo XIX reúne obras de pintores británicos como John Phillip, John Bagnold y John Dobbin, quienes encontraron en España una fuente de inspiración.
A través de sus lienzos y acuarelas, se retratan escenas cotidianas, tradiciones, paisajes y personajes. Se dota de especial protagonismo a figuras femeninas andaluzas, reflejando la visión romántica que exaltaba la emoción y la vida popular española.
El propio palacio destaca por su riqueza arquitectónica. Dispone de materiales nobles como piedra, madera y vidrieras. Su estructura incluye torres decoradas, un patio central y una imponente escalera. Elementos simbólicos relacionados con el comercio marítimo recuerdan los orígenes de su promotor.
Con esta iniciativa, Fundación Ibercaja refuerza su compromiso con la conservación y difusión del patrimonio. Ofrece además un espacio cultural accesible que pone en valor tanto la historia como el arte, y que recupera para el público uno de los edificios más singulares de Aragón.
