Genialidades de la arquitectura: El edificio de Londres que abraza (literalmente) una iglesia católica
Las situaciones urbanas más insólitas provocan los recursos arquitectónicos más impactantes, para muestra, un botón: esta insólita fachada permite una vista muy singular.
Tener una buena cartera de recursos para aplicar en situaciones insólitas, debe ser considerado un bien inmaterial en tu trabajo. Porque sí, todo trabajo, sea de la índole que sea, necesita de herramientas poco convencionales para poder hacer frente a actuaciones poco usuales.
La industrialización es el elemento que más ha permitido crecer a la humanidad, para bien (casi siempre), pero, los recursos artesanales marcan la diferencia.
Así, en el afamado Londres, el estudio de arquitectura Corstorphine & Wright tuvo una idea genial para permitir las vistas directas de la fachada de la iglesia vecinal sin menoscabar la propia.
Le han llamado The Scoop, que no tiene nada que ver con la película de 2.006 de Woody Allen o la de Netflix del mismo nombre del pasado 2.024. En este caso se refiere a la primicia visual de la iglesia.
La iglesia es de estilo Neorrománico
Por si tenéis curiosidad, se trata de la Iglesia de la Preciosísima Sangre, de fe católica romana, construida en 1892, posee un claro estilo Neorrománico, obviamente, ejecutada con ladrillo de terracota.
En fin, la iglesia posee una vidriera redonda que ocupa gran parte de su fachada, además, la fachada se retranquea del resto de la calle con una terraza, importante detalle para la comprensión de la forma de la fachada de la nueva construcción.
Debido a este retranqueo, muy común por otro lado en los edificios eclesiásticos, la incorporación de edificios siguiendo la línea de fachada marcada por el moderno urbanismo sería una merma en la visibilidad de la iglesia.
Conscientes de este evento, y para mayor regocijo de los feligreses de la parroquia, los arquitectos han diseñado este edificio de oficinas con un rehundido muy particular, que permite ver la cristalera antes mentada.
Se han usado ladrillos vidriados blancos
Se trata de una generosidad arquitectónica de primer nivel, que produce una merma en el espacio construido para permitir la visibilidad de un edificio ajeno. Pero esta generosidad tiene trampa. La forma en la que Corstorphine & Wright ejecutaron el diseño de su fachada, con forma ahuecada, ha creado un inmueble singular a todas luces, aprovechándose de la conjunción de los dos edificios.
De hecho, el edificio de oficinas parte desde la esquina. Lo hace como la ampliación de un clásico inmueble construido con ladrillos rojos, al que han cambiado la carpintería (obsoleta) y renovado su interior.
A este edificio se le añadió otro, entre la iglesia y él, cuya diferenciación se remarcó no sólo con el hueco creado, también con el acabado de la envolvente con ladrillos vidriados blancos (con mayor eficiencia energética).
Este color contrasta con los ladrillos de sus construcciones aledañas, creando un efecto pixelado que sirve aún más como referencia de la cristalera de la iglesia, de esta forma, se benefician ambos de la anómala situación urbana. Es como si pusieran un marco blanco a la iglesia, y, al mismo tiempo, como si la iglesia fuera parte del nuevo edificio.
El edificio tiene una baja huella de carbono
La forma de ejecutar esta parte de la fachada es muy simple y compleja al mismo tiempo. La creación de una estructura de acero inoxidable garantiza la durabilidad y resistencia necesaria para la instalación de los ladrillos vidriados (mola la palabra) blancos en sus intersticios.
La estructura cumple dos funciones, servir de sostén a los ladrillos y facilitar la forma final de esta parte de la fachada. Las partes de la estructura visibles se pintaron de blanco, claro.
Al interior, otro elemento estrella, que no es la luz ni el espacio: es la madera. La madera la visualizamos en forma de vigas, sirviendo de elemento estructural interior y facilitando la ejecución de zonas curvas. Estas se ejecutaron con madera contrachapada, cortadas con CNC (una fresadora especial para elementos de madera). Lo mejor es que contribuyen a la sostenibilidad por su baja huella de carbono.
El edificio posee otros elementos gratificantes
Un trabajo como este hubiera llevado una muy compleja ejecución si no fuera por el modelado paramétrico 3D. Esto facilitó la disección de los elementos necesarios para, en el taller, preparar las piezas bien dimensionadas y soldarlas.
Al final, sirvieron de guía a los albañiles para la instalación de las piezas, con precisión y profesionalidad. Por supuesto, los ladrillos vidriados se confeccionaron de distintas formas según su ubicación en el exoesqueleto de acero inoxidable.
Esta ampliación del edificio posee otros elementos gratificantes. Como un jardín en la azotea con vistas o espacios de trabajo amplios y eficientes. No en vano, la promotora MMGY Global (una empresa de marketing a nivel mundial), apostó fuertemente por la sostenibilidad.
Al final, nos queda en la retina un edificio comprometido con el presente, con el pasado y con el futuro. Una alocada y siempre moderna idea del respeto a lo antiguo, a las ideas del otro, que se combina perfectamente con el no estancamiento.
La idea de destacar sin que el vecino pierda un ápice de espacio, al contrario, se remarca su existencia, que grande es la humanidad, no siempre, claro.
La fotografía es de Daniel Shearing cortesía de Corstorphine & Wright.
