La IA en las empresas: un reto cultural, organizativo y de liderazgo que ya está aquí
Los expertos de ISDI explican cuál es la situación del mapa empresarial respecto a la IA y cuál debe ser su respuesta ante el avance de una de las tecnologías más potentes del momento.
Hace tiempo que la Inteligencia Artificial forma parte de nuestro día a día, pero todavía quedan muchas incógnitas sobre cómo utilizarla (bien) y cómo sacarle el mayor partido. Si hablamos de productividad laboral, no hay duda, la IA se ha convertido en una potentísima herramienta que impacta en todas las áreas de las compañías. El reto de las empresas ahora está no solo en verla como una oportunidad, sino en aprender a usarla con cabeza.
Así lo aseguran desde ISDI, la Escuela de Business Digital centrada en la formación para el cambio y la vanguardia, que esta mañana ha ofrecido una Mesa Redonda sobre el tema de lo más interesante.
“La IA es una nueva forma de trabajar que no debemos ignorar porque va a cambiarlo todo. No estamos en una era de cambio, sino en un cambio de era que debemos afrontar de forma optimista y considerando que llevará consigo nuevas capacidades”, ha explicado Basola Vallés, directora general de ISDI.
Las empresas empiezan a utilizar la IA
Así, según su experiencia, los sectores más avanzados en implementar la IA durante 2025 fueron los de tecnología y software, servicios financieros, consultoras e-commerce y marketing digital, retail, automoción y farma. Pero esto es solo el principio.
“Actualmente, entre el 30 y el 35% de los directivos se están formando en IA. Pero hay que saber que su reto no es tecnológico sino de liderazgo y cultural. No se trata tanto de saber utilizar la IA como de tener un criterio estratégico sobre ella. Es decir, definir para qué puede servirnos”, ha dicho Enrique Hormigo, director de B2B de ISDI.
Según sus datos, entre el 65 y el 75% de las empresas afirman utilizar la IA. Sin embargo, solo el 20-25% la tiene integrada y únicamente el 11% ha escalado la IA a nivel organizativo. Esto corresponde con la afirmación de que “la IA va muy deprisa pero el cambio no será rápido“.
La mayoría de las empresas se encuentran en una fase inicial de experimentación con herramientas generativas aplicadas a la productividad individual, es decir, la mejora del trabajo de los empleados. Sin embargo, el reto es la integración real de la IA en los negocios, para lo que aún quedan 2-3 años según el experto.
Entender la IA para avanzar
Por el camino, según la COO de ISDI, Serena Giannuzzi, “el desafío principal no es entender la tecnología, sino reorganizar el trabajo alrededor de ella“. Algo que lleva implícito un cambio en los roles para que la IA tenga un impacto real en la empleabilidad.
“Ninguna organización puede avanzar en un sistema híbrido (humanos + IA) sin que sus líderes entiendan bien la IA y tengan un buen equipo coordinado para implementarla. Deben estar alineados, ser ágiles y anticiparse a la disrupción antes de que afecte a su cuenta de resultados o lo haga la competencia. La era de la IA exige directivos y profesionales de vanguardia, que piensen en el futuro para innovar”.
Y para saber qué traerá el futuro, plantea como necesidad estar al tanto de lo que sucede en China y Estados Unidos. Al mismo tiempo que apostar en las empresas por nuevos perfiles de marketing y talentos jóvenes “que sepan de nuevas tecnologías y sean ágiles en la implementación”.
Hablemos de futuro
¿En qué se traduce todo esto? Según Jesús Tapia, Director de Impact Accelerator de ISDI, no hay duda. “En el corto plazo habrá foco en startups que resuelvan casos de uso muy concretos de IA e IA generativa. El paso será pasar de la pregunta ¿se puede hacer con IA? a ¿se pude hacer con IA de forma autónoma?“.
“En el medio-largo plazo el futuro estará marcado por tecnologías de uso dual, robótica colaborativa, tecnologías que ayuden a la descarbonización y tecnologías de almacenamiento de energía a gran escala. Sin duda, las tecnologías Deep tech van a copar gran parte de las inversiones en Europa, USA y China. Y no debemos ignorarlo”.
De esta forma, quien quiera realmente ser competitivo y adelantarse a la competencia, debe tenerlo claro. La IA es una ayuda pero hay que integrarla con criterio en el organigrama de las empresas. Solo quien consigan identificar los nuevos modelos de negocio y nuevas formas de trabajar gracias a la IA tendrán una ventaja clara sobre sus competidores.
