La reina Letizia visita por sorpresa la capilla ardiente de Fernando Ónega
La monarca ha aprovechado la ocasión para dedicar unas palabras de reconocimiento al fallecido y saludar a su íntima amiga, Sonsoles Ónega.
No estaba en su agenda oficial de la semana. Pero como era de esperar, la reina Letizia se ha acercado hoy por sorpresa a la Casa de Galicia en Madrid para dar su último adiós al periodista Fernando Ónega y acompañar a su hija e íntima amiga, Sonsoles Ónega. Una visita que la monarca ha aprovechado para dedicar unas bonitas palabras al comunicador.
La reina Letizia recuerda con cariño a Fernando Ónega
Ataviada de riguroso luto y acompañada de su mano derecha, Marta Carazo, la reina ha atendido a la prensa. “En los años 90, todos los estudiantes de Ciencias de la Comunicación teníamos a Fernando Ónega como alguien inalcanzable a quien nos queríamos parecer. Él me acompañó siempre, en la radio, y luego tuve la suerte de que pasó de ser un referente, al padre de mi amiga”.
Por todo eso, ha continuado: “Tiene todo el sentido venir a honrar hoy a Fernando Ónega. En primer lugar porque vengo a dar un abrazo a mi amiga, por la muerte de su padre. Y en segundo lugar porque es una forma de reconocer una profesión, el periodismo; un medio, la radio; y a un profesional artesano que es Fernando Ónega”.
Además, la reina Letizia ha explicado que al rey le hubiera gustado estar allí hoy. Sin embargo una cita en Sevilla con pacientes con parálisis cerebral “que le esperan con mucho cariño”, se lo ha impedido.
Un look sobrio con pendientes originales
Para la ocasión ha elegido un traje de chaqueta negro, con pantalón recto y chaqueta con doble botonadura. Lo ha combinado con un top negro y con unos pendientes de lo más originales, llamados trepadores, con forma de triple flor pegados a la oreja.
En la mano ha sostenido un clutch negro alargado, de piel y ha combinado el conjunto con unos mocasines negros, planos.
