Foto: Sony
Para los amantes de la música el mejor de los sonidos suele ser el más complicado de alcanzar, el silencio. En este mundo ruidoso en el que vivimos llegar a lograrlo es algo más complejo de lo que puede llegar a parecer. El silencio para disfrutarlo tal cual o el silencio como estructura básica sobre la que colocar el sonido que queremos gozar en plenitud, ese sonido suele ser la música.
Percibir todos los matices, estructurales, compositivos y sonoros, que hay en la obra creada por los músicos es el objetivo de todo buen melómano. Para ello lo mejor es aislarse y como esa tarea suele estar enfrentada con la sencillez los auriculares con cancelación de ruido es la mejor de las apuestas. Hemos podido probar los nuevos WH-1000XM5 de Sony y nos hemos aislado por completo.
Lo primero que llama la atención de estos auriculares es su depurado diseño. Una evolución lógica, más moderna que la de anteriores modelos. Líneas redondeadas, elegantes, bien definidas junto a materiales de alta calidad y con un tacto agradable. Una vez que la música comienza a llegar a nuestros oídos es capaz de transmitir la misma sensación que físicamente produce al roce, todo encaja, todo está en su sitio.
La reducción de ruido, la forma en que son capaces de entender el entorno en el que nos encontramos es fascinante. Como fascinante es también lo fácil que es acostumbrarse a ellos y utilizar todas sus funciones sin apenas darnos cuenta. El trabajo de los ingenieros consigue su objetivo, que no es otro que los usemos de forma natural, sin artificios y sin experimentar una curva de aprendizaje pronunciada.
Si tenemos puestos los WH-1000XM5 no necesitamos quitárnoslos para nada. Si hablamos porque alguien se dirige a nosotros la música se detendrá de forma automática, no es necesario quitarse los auriculares para establecer una conversación. Su sonido adaptativo reconoce el entorno y adecúa la escucha para que no nos perdamos lo que sucede a nuestro alrededor pero mientras, nos aísla del ruido.
Los auriculares, la superficie exterior que protege nuestros oídos, es táctil. Un simple toque bastará para subir o bajar el volumen, detener aquello que estemos escuchando o saltar al siguiente corte de música. Rápido e intuitivo pero por encima de todo.
Si no tenemos puestos los WH-1000XM5 no debemos preocuparnos por su batería. La música se detendrá en el mismo momento que nos los quitemos. Se pausará por dos motivos, el primero ahorrar batería y nos desperdiciar energía. La segunda razón se antoja aún más importante, la música no se reproducirá si no hay nadie al otro lado para disfrutar de ella.
Su tecnología de cancelación de ruido está potenciada por cuatro micrófonos en cada auricular para capturar el sonido ambiente de la manera más precisa. Si los usamos para hacer o recibir llamadas todo ese desarrollo tecnológico se traduce en una experiencia igual de satisfactoria. El precio de estos nuevos auriculares inalámbricos de Sony es de 449 euros. Si lo que queremos es extraer todo el potencial de nuestra música sin que ningún ruido nos distraiga, y con una autonomía de casi treinta horas, son los auriculares que necesitamos.
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