iRobot crea la Roomba más pequeña del mercado, para seguir limpiando
El nuevo Roomba Mini llega al mercado como el complemento de limpieza más versátil e integrable en hogares o estancias pequeñas.
Vender más de 50 millones de unidades a nivel mundial de cualquier producto tecnológico sería el sueño de cualquier empresario. Si además es un artilugio de limpieza casi autónomo cuyo nombre se convierte en sinónimo de todas las copias que han surgido después, estamos ante un caso de éxito digno de estudio en cualquier escuela de negocios.
El protagonista de todo ello es Roomba, el aspirador robótico fabricado por iRobot, que salió al mercado en 2002, pero al que la competencia ha colocado en una compleja posición en los últimos tiempos.

iRobot ha perdido posiciones en el mercado
Según datos de IDC, las compañías chinas acaparan en la actualidad los pedazos más jugosos del pastel que lideró iRobot durante años. Así, Roborock gestiona aproximadamente el 20 % del mercado mundial, Ecovacs con su modelo Deebot tendría más o menos el 15 % y después estarían Dreame y Xiaomi con otro 10 % del sector respectivamente. iRobot con su pionero Roomba y otros modelos estaría en quinto lugar, lejos del añorado primer puesto.
Una presión competitiva que a punto estuvo a finales del año pasado de acabar con la compañía. El grupo estadounidense se declaraba en quiebra. Pero a finales de enero surgía la oferta de compra del grupo chino Shenzhen Picea Robotics.
Tras aceptarla, iRobot mantendrá su sede en Bedford, Massachusetts, y allí seguirán sus centros de ingeniería, desarrollo de productos, marketing y otras funciones corporativas. Más tiempo para seguir limpiando.
Roomba Mini supone un punto de inflexión en la compañía
En definitiva, una nueva era para iRobot que comienza además con una apuesta diferente con la que quiere descolocar a sus principales competidores. Porque el nacimiento de la nueva Roomba Mini aporta novedades para un segmento del mercado cada vez más presente, pero igualmente inexplorado: las viviendas pequeñas.
Se trata de un modelo compacto de aspirador robótico inspirado y probado con éxito comercial en los hogares japoneses. Con un diámetro de unos 24 centímetros posee sin embargo una potencia de aspirado idéntica a los modelos superiores. Un signo diferencial que ya es una enorme ventaja competitiva. Pero hay más.
Al probar el Roomba Mini nos damos cuenta de que su tamaño es ideal para limpiar espacios pequeños, estrechos y esquinas complejas. Se mueve con una soltura increíble entre las sillas, por ejemplo. Su cepillo lateral, bastante largo para el tamaño del aspirador, es capaz de barrer toda la suciedad que encuentra hacia la zona central de aspirado. Allí, un único bloque de rodillos, similar al de las primeras Roomba, hace el resto.
Conserva muchas cualidades de sus hermanos mayores
Como es lógico, el tamaño del depósito que integra el aspirador es más reducido, pero no es un inconveniente. El Roomba Mini viene con base AutoEmpty (un 33 % más pequeña también) a la que regresa las veces que haga falta para vaciar el contenido automáticamente en una bolsa que, sin embargo, es igual de amplia que la de sus hermanos mayores. Esto permite hasta tres meses de limpieza sin intervención manual.
La batería aguanta de sobra un ciclo de aspirado en una casa de unos 65 metros cuadrados. Pero si es necesario, la Roomba Mini acudirá a la base para recargar su batería en pocos minutos y acabar su trabajo. Aunque no dispone de cámara integrada, su tecnología le permite mapear estancias en apenas cinco minutos y distinguir todo tipo de objetos.
Un robot de limpieza versátil
También evitar alfombras mientras pasa la mopa. Porque sí, este pequeño robot aspirador dispone de un complemento que junto a unas mopas desechables (disponibles en tres aromas) es capaz de fregar el suelo. No esperemos milagros, eso sí. Pero bueno, se defiende con soltura fregando espacios muy reducidos y que tampoco requieran una limpieza profunda.
Como era de esperar, todo se controla desde la aplicación Roomba Home y responde también a las órdenes de los principales asistentes de voz. Pero también puede trabajar sin necesidad de conexión Wi-Fi si se pulsa el botón superior del robot.
La Roomba Mini se lanza al mercado con un precio de 399 euros y viene en cuatro colores (rosa, menta, blanco y negro) para integrarla mejor en cualquier hogar o estancia. Y como novedad, iRobot lanzará en breve un complemento para colocar el aspirador en posición vertical si es necesario.
