Foto: Gilles Toucas
Coincidimos las dos en que no queda absolutamente nada del periodismo de nuestros comienzos. María Estevez está convencida que “las redes sociales y los teléfonos inteligentes convirtieron el periodismo en un instrumento de marketing”. Hemos coincidido en festivales internacionales y junkets de prensa en Nueva York y Los Angeles.
Es empática, divertida y buena compañera, algo que no siempre encuentras en una profesión en la que las exclusivas alimentan los egos. Siempre ha sido una trotamundos, aunque su cobijo está, desde hace años, en LA. Acaba de publicar Esto es Hollywood, donde cuenta y también donde calla…
The Luxonomist: Creciste al arrullo de nombres famosos del flamenco. ¿Las luces del arte estaban en tu destino?
María Estevez: No sé si destino, pero es cierto que al abrigo de las historias que me contaba mi abuela en su saloncito y viendo pasar por allí a Lola Flores o Paco de Lucía, soñaba con salir de España. Quería viajar, encontrarme con personajes como los que ellos se encontraban por el mundo y vivir. Creo mucho en el camino, en la aventura, más que en el destino.
TL: ¿Nunca sentiste vértigo ante la aventura de trotar por el mundo?
María Estevez: No. Precisamente porque había oído tantas aventuras y tan diferentes, lo que sentía era una enorme curiosidad por viajar y conocer gente diferente, otras culturas, otras ventanas que enseñaran a mis ojos a mirar desde otra perspectiva.
TL: ¿Qué oferta cambió tu vida, esa que no pudiste rechazar?
María Estevez: La oportunidad de trabajar y vivir en Los Ángeles. Es una ciudad muy difícil, sobre todo si llegas sin carnet de conducir, pero una vez que vas superándote, te vas sintiendo más de allí.
TL: “Eres ciudad escrita con luz, pero narrada desde sus sombras” ¿Cuál es tu secreto para sobrevivir en LA?
ME: Confiar en ella. Pero no hay un secreto, no hay un truco. En realidad es una constante. Superar los momentos complicados depende en gran medida de tu grupo de apoyo y yo he tenido la suerte de encontrar grandes amigos en LA. Tengo una comunidad muy especial a mi alrededor.
TL: “Sobrevives por mutación, como le ocurre a tus estrellas”. ¿Qué es lo que seduce de Hollywood para no separarse de su encanto?
ME: Su temporalidad, la lucha por mantenerse relevante mirando hacia delante. Hollywood pretende vivir en el presente de sus interpretaciones, pero pasa más tiempo en el futuro. Por eso las grandes tendencias en moda, música, gastronomía, salud, belleza… siempre surgen allí. Te hace sentir un paso por delante del resto del mundo.
TL: “Un nombre, Hollywood, que significa todo y nada”. ¿Qué te ha dado y qué quitado ese mundo del cine?
ME: Hollywood es un cartel, para mí Hollywood es una marca. Detrás del concepto existe un universo fascinante. Contar historias, entender las emociones, disfrutar de la esencia de un buen relato, admirar la luz… me dan las personas. Aquí nació mi hija, me casé, aprendí lo que significa escribir.
He aprendido a organizarme en función de una ciudad tan grande y con tanto tráfico… Pero me encanta regresar de una presentación a las 11 de la noche conduciendo por callejuelas de LA o por sus freeways, mirando las icónicas luces de la ciudad. Me encanta. También me ha quitado tiempo con mis padres, mis hermanos y mis amigos de Madrid. Ese es un dolor crónico.
TL: ¿Recuerdas lo que sentiste la primera vez que viste tu nombre firmando un artículo?
ME: Buff, fue en Tiempo hace tres décadas. Más que ver mi nombre, me enorgullecen ciertas historias que he escrito, como la última que firme la portada de T Magazine México del New York Times con Manuel Rulfo. Eso me hace sentirme muy orgullosa.
TL: ¿Debemos valer más por lo que callamos que por lo que contamos?
ME: Siempre, y en esta profesión, como tú sabes bien, mucho más.
TL: ¿Te has arrepentido de haber hecho alguna entrevista o una pregunta?
ME: Sí. A Salma Hayek, a quien no menciono en el libro. Y hasta aquí puedo leer.
TL: ¿Quién se te ha resistido?
ME: De quien me he ido pensando que podía haber sacado más y no lo conseguí, Charlize Theron.
TL: ¿Un momento incómodo que no olvidas?
ME: Lo cuento en el libro, con Lauren Bacall. Creo que ha sido una de mis mejores entrevistas, pero su principio fue muy incómodo.
TL: ¿Ese momento de ¡menuda exclusiva tengo!?
ME: Con Kim Kardashian cuando fui a almorzar con ella.
TL: “Entrevistar a Penélope Cruz es como caminar entre minas” ¿Te ha llegado a explotar alguna de esas minas?
ME: No, la respeto mucho. La admiro por lo que calla.
TL: ¿Un entrevistado adictivo?
ME: Antonio Banderas, es maravilloso.
TL: ¿A estas alturas de la vida ya se gestiona mejor ese momento de ¡tierra trágame!?
ME: A estas alturas te da igual. Un momento de esos lo conviertes en una broma y haces reír a todo el mundo. Hay que ser natural. A mí, en las entrevistas, lo que me sobra son los silencios.
TL: ¿Qué queda del periodismo de nuestros comienzos en el de ahora?
ME: Nada. Absolutamente nada. Las redes sociales y los teléfonos inteligentes convirtieron el periodismo en un instrumento de marketing. Creo que eso se puede hacer extensible al deporte, la política, la cultura o el entretenimiento.
TL: Esa pregunta que no te he hecho y te habría gustado responder…
ME: ¡¡¡Por qué no nos hemos tomado un café para una buena entrevista entre las dos!!!!
Cuando los hijos abandonan el hogar familiar, el Síndrome del Nido Vacío se apodera de… Leer más
El Centro Superior de Diseño de Moda de Madrid (CSDMM) ha organizado la exposición "(100)… Leer más
Mango cerró 2025 con resultados que califican de récord desde la propia empresa. El grupo… Leer más
Camper, la firma de calzado española, acaba de anunciar quién será el relevo de Achilles… Leer más
Los reyes Felipe VI y Letizia han inaugurado esta mañana la nueva edición de ARCO… Leer más
Andrés Mountbatten-Windsor se enfrenta en los últimos días a otro golpe moral que supondría alejarle… Leer más