La nueva obsesión de la belleza ya no son las arrugas, sino la inflamación
La tecnología que enfría la piel para combatir el envejecimiento desde su origen llega a España de la mano de Glacial Skin.
La medicina estética está cambiando su forma de entender el envejecimiento cutáneo. Si durante años el foco estuvo puesto en corregir arrugas o estimular la producción de colágeno, hoy la investigación dermatológica dirige su atención hacia un fenómeno menos visible pero decisivo: la inflamación crónica de bajo grado de la piel, conocida como inflammaging.
No son pocos los doctores de medicina estética los que señalan que muchos factores cotidianos pueden alterar el equilibrio cutáneo y acelerar la aparición de loa signos asociados al envejecimiento prematuro.
Así, el estrés, la contaminación, la radiación solar, la falta de sueño o los cambios hormonales estarían asociados al enrojecimiento, las manchas, la pérdida de luminosidad o una textura irregular en la piel.
La belleza del futuro pasa por reducir la inflamación
En este contexto, acaba de llegar a España Glacial Skin. Se trata de una innovadora tecnología desarrollada por investigadores vinculados al Harvard Medical School y al Massachusetts General Hospital que utiliza el enfriamiento controlado de precisión para actuar sobre la inflamación cutánea.
Un sistema comercializado por el grupo Medicalio que aplica frío terapéutico de forma uniforme mediante un dispositivo que extrae el exceso de calor de la piel y ayuda a reducir la respuesta inflamatoria, favoreciendo su equilibrio natural.
Durante la presentación ante la prensa del producto en Madrid, los doctores Soledad Lagüéns, Marjorie Garcerant, Jaime Tufet y César Arroyo hicieron un pormenorizado análisis de los motivos por los que el control de la inflamación cutánea se perfila como una de las claves de la belleza duradera.
El secreto de una piel luminosa podría estar en el frío
A diferencia de otros tratamientos estéticos, quizá más agresivos, Glacial Skin es un procedimiento no invasivo, confortable para el paciente y que no precisa tiempo de recuperación. Según revelan los citados doctores, resulta apto para todo tipo de pieles, edades y puede aplicarse durante todo el año.
Glacial Skin nos ayuda a “congelar la piel” en un tiempo determinado, a crear una especie de crono-protección contra el paso del tiempo que irremediablemente afecta al funcionamiento celular. “Lo que queremos es que el frío nos ayude a preservar las funciones celulares, a parar el tiempo”, nos dice el doctor Jaime Tufet.
El doctor advierte además que vivimos en el tiempo de “la fatiga estética, que no es ni más ni menos que el exceso de tratamientos faciales. Cuando estamos todo el día inyectando o calentando la piel favorecemos la aparición del inflammaging. Es más importante preservar la función celular que estar todo el día inyectando. Además, un tratamiento realizado con mucha inflamación es más perjudicial que beneficioso”.
El enfriamiento controlado está cambiando la medicina estética
Según revelan, entre los beneficios de Glacial Skin está la reducción del enrojecimiento, la mejora de la luminosidad y el tono cutáneo, el alivio de pieles sensibles o irritadas y el apoyo a los procesos naturales de regeneración. También puede contribuir a mejorar el aspecto de pieles con rosácea, acné, manchas o alteraciones vasculares.
Los especialistas destacan especialmente su capacidad para modular procesos inflamatorios y complementar otros tratamientos dermatológicos, como láser, radiofrecuencia, microneedling o procedimientos inyectables, favoreciendo una recuperación más rápida y confortable.
Con su llegada a España, Glacial Skin refleja una tendencia creciente en el cuidado clínico de la piel. Aquella en la que se buscan tratamientos respaldados por la ciencia que priorizan la salud de la dermis a largo plazo, trabajando con sus mecanismos naturales en lugar de agredirlos.
La próxima gran conversación sobre belleza, apuntan los expertos, podría no empezar con una arruga, sino con la inflamación.
