Iberdrola acelera el ritmo con unas inversiones récord y un crecimiento global
Iberdrola ha presentado los resultados de su primer trimestre del año, que se han traducido en un crecimiento sólido e internacional, especialmente destacado en el área de redes eléctricas.
La firma ha reportado un EBITDA trimestral de cerca de 4.100 millones de euros, un 2,4% más que el primer trimestre del año anterior. Y un beneficio neto que se ha disparado en un 11% respecto a los valores reportados en 2025. Con todo, ha logrado una cifra de 1.865 millones de euros.
Las redes sieguen siendo el pilar de crecimiento de la compañía. Su base de activos regulados ha alcanzado los 53.000 millones de euros, creciendo un 8% respecto a valores del año pasado.
El desempeño financiero ha llevado a la energética a mejorar sus previsiones para el conjunto del ejercicio. Ha sido anticipando un crecimiento del beneficio neto ajustado superior al 8% en 2026, excluyendo plusvalías por rotación de activos. Esta revisión al alza refleja la solidez de su estrategia y la evolución positiva de sus principales áreas de negocio.
Inversiones de Iberdrola en el último año
En los últimos doce meses, Iberdrola ha acometido inversiones por valor de 14.500 millones de euros, de las cuales cerca de dos tercios se han destinado a redes eléctricas. Más de la mitad de este volumen inversor se ha concentrado en el Reino Unido y Estados Unidos. Lugares donde la compañía está reforzando su presencia en infraestructuras energéticas clave.
Ignacio Galán, presidente ejecutivo de Iberdrola, ha señalado que “estos resultados ponen de manifiesto los efectos positivos de nuestra estrategia. Está centrada en los negocios regulados en países con calificación A, especialmente los Estados Unidos y el Reino Unido. El crecimiento de nuestra base de activos regulados y nuestra capacidad de generación nos permite mejorar hoy nuestra previsión de beneficios para 2026”.
“La situación actual vuelve a poner de manifiesto la necesidad urgente de reforzar la seguridad de suministro, la autonomía estratégica y la competitividad a través de la electrificación. Lo que impulsará nuevas oportunidades de inversión y contribuirá a construir sistemas energéticos más resilientes y sostenibles”.
