La bancarrota de Saks Global preocupa al sector del lujo en Estados Unidos
Una reestructuración fallida podría tener efectos en cadena en todo el sector del lujo en Estados Unidos.
Saks Global ha llegado a un punto crítico tras declararse en bancarrota bajo el Capítulo 11, poco más de un año después de haber adquirido Neiman Marcus Group por 2.700 millones de dólares. La quiebra, anunciada el martes por la noche, supone un duro golpe para el comercio minorista de lujo en Estados Unidos.
Deja en una posición muy delicada tanto a proveedores como a prestamistas, muchos de los cuales podrían no recuperar su dinero. Para sostener sus operaciones durante el proceso judicial, la compañía ha obtenido 1.750 millones de dólares en financiación procedente de un grupo de tenedores de bonos.
Una bancarrota de Saks Global repleta de aristas
Este respaldo permitirá mantener la actividad mientras se lleva a cabo la reorganización del grupo. Al mismo tiempo, ofrece cierta tranquilidad a los proveedores. Esperan mayor claridad sobre el cobro de los pedidos enviados.
La caída de Saks Global ha sido rápida y ha estado marcada por una elevada carga de deuda. Pero también ha existido un deterioro de las relaciones con diseñadores y marcas. Su apuesta por un modelo de grandes almacenes de lujo nunca contó con los recursos financieros suficientes para consolidarse.
El impago de los intereses de la deuda generada tras la compra de Neiman Marcus se sitúa en el centro de la crisis.
La situación ha tenido consecuencias directas para numerosos proveedores, algunos con facturas pendientes superiores a los tres millones de dólares, lo que pone en riesgo su propia estabilidad financiera.
Un ex de Neiman Marcus dirigirá el proceso
En el plano directivo, Saks Global ha vivido cambios significativos. Marc Metrick, histórico ejecutivo del grupo con casi treinta años de trayectoria, fue cesado recientemente. Richard Baker, presidente ejecutivo, asumió inicialmente de forma conjunta los cargos de CEO y presidente, con el objetivo de liderar la reorganización.
Sin embargo, tras la declaración de bancarrota, Geoffroy van Raemdonck, ex CEO de Neiman Marcus Group, ha pasado a ocupar el cargo de director ejecutivo para guiar a la compañía durante el complejo proceso judicial. Las dotes negociadoras de Baker no han surtido efecto y ha renunciado a sus funciones ejecutivas.
El impacto potencial de esta quiebra es considerable. Saks Global controla alrededor de 70 tiendas, incluidas Saks Fifth Avenue, Bergdorf Goodman y Neiman Marcus. Es uno de los últimos grandes actores del retail de lujo estadounidense.
Una reestructuración fallida podría tener efectos en cadena en todo el sector, superando incluso las quiebras de Barneys New York en 2019 o de la propia Neiman Marcus en 2020.
